Por: Miguel Ángel Delucio

El equipo de los New York Jets es el máximo rival en la AFC de los actuales campeones de esta división, los New England Patriots. Sin embargo, en los últimos dos años, el equipo neoyorquino ha dejado algunas cuentas pendientes con los dirigidos por Bellichick.

Los Jets tienen talento en casi todas sus líneas, si se deja de lado el dramatismo y las conferencias de prensa alocadas de Rex Ryan, la franquicia puede llegar muy alto.

Por ello, aquí están los cinco puntos por los cuales los primeros ganadores de la AFC del Súper Bowl, pueden ganar su división.

La saga “Sánchez-Tebow” debe de terminar pronto.


Sin duda la posición más importante en la NFL es el mariscal de campo. La historia nos ha enseñado que cuando se tienen dos peleando por el puesto, el equipo pierde estabilidad y conjetura entre ellos.

Sabemos que Tim Tebow es una bomba mediática, pero carece de técnica y su forma de jugar es muy al estilo universitario. Mientras que Mark Sánchez tiene todas las condiciones para ser un excelente mariscal, empero, los medios comentan que su ética de trabajo no es la mejor y sólo hace el mínimo, todo lo contrario a Tebow.

Sea como sea, el entrenador en jefe debe de decidir pronto. Si Rex Ryan confirma la titularidad de cualquiera de los dos, ese mariscal tendrá más confianza y podrá entrenar sin la presión de la competencia.

Sánchez o Tebow, esa es la cuestión. Ambos tienen grandes cualidades pero también, grandes defectos. Por lo tanto, quien aproveche mejor las oportunidades que se le presenten ayudará a salir a su equipo del ojo del huracán, y competir con sus archirrivales, los Patriots.

Los apoyadores externos deben de sobresalir.

Desde que llegó Ryan, en el 2009, ha estado en la búsqueda de lo que tenía con los Ravens, un Ray Lewis, un Ed Reed y un Terrell Suggs.

Por un tiempo, tuvo en Bart Scott y David Harris lo que representaría a Lewis. Scott, excelente en coberturas mano a mano y Harris con gran instinto para detener la carrera.

Su Ed Reed, en vez de ser safety lo encontró en su esquinero, Darrell Revis. El número 24 de los Jets borra a cualquier receptor que sea su rival.

Pero lo que jamás ha podido siquiera similar ha sido la presión que ejerce Suggs al mariscal contrario. Primero, probó con Calvin Pace, agente libre que funcionó por un tiempo pero jamás llegó a un nivel de ProBowl. Después, intentó con diferentes combinaciones y no ha tenido éxito.

Si alguno de los linebackers que tienen actualmente en el roster llega a tener una buena temporada, ya sería una ganancia. Sin embargo, el esquema defensivo se basa en la presión.

Aaron Maybin, Bryan Thomas y Calvin Pace y el novato Quinton Coples necesitan, mínimo, tener una temporada de 25 capturas en total. Si lo logran, sobre todo ante los rivales de división, su equipo será el campeón de la AFC Este.

Shonn Grenne debe convertirse en el corredor del equipo.

El joven Grenne tiene grandes aptitudes, pero siempre ha tenido un compañero veterano en la misma posición para que lo apoye. Primero fue Thomas Jones y después Landainian Tomlinson.

Ahora, con esos dos fuera del los Jets, el corredor compartirá la responsabilidad del backfield con Joe McKnight, un joven rápido, pero no corre entre los tackles.

Así que Grenne no debe aspirar a una temporada de mil yardas, que ahora no es tan complicada como en años anteriores. Lo que debe de lograr el corredor es ser la piedra angular de la ofensiva, quitarle presión a Sánchez o Tebow con yardas y dar a su equipo la oportunidad de hacer jugadas de finta y pase.

Si el número 23 de los neoyorquinos consigue mil yardas y más de 10 anotaciones, mostrará que dio balance a su ofensiva, por lo tanto, ganarán su división.

El perímetro no debe sólo depender de Revis.

Se conoce de antemano que Darrelle Revis es uno de los mejores, sino el mejor, esquineros de la NFL. El sólo puede cubrir al mejor receptor del contrario y dejar la tarea más fácil a sus compañeros.

Pero, Antonio Cromartie y la primera selección del 2010, Kyle Wilson son inconsistentes. Por lo tanto, el equipo depende demasiado de lo que haga o deje de hacer Revis.

Ahora, con la incorporación del exredskin, LaRon Landry como safety, se espera una mejoría importante. Sin embargo, Landry sufre del mismo problema de los mencionados anteriormente, consistencia.

Si el entrenador de perímetro, Dennis Thomas, hace un buen trabajo, sobre todo con la química entre compañeros, estaremos viendo a una de las mejores defensas de la NFL.

Rex Ryan debe dejar atrás el protagonismo.

Rex Ryan es uno de los mejores coaches en esta liga. Su gran mente defensiva le valió ser contratado por los Jets en el 2009.

Empero, el entrenador en jefe desde que llego no ha hecho otra cosa que dar declaraciones fuertes y para muchos, darse más importancia que los propios jugadores.

El decir que besaría los anillos de Bellichick, prometer un Súper Bowl al inicio de su mandato y otras afirmaciones más son las que debe de evitar el hijo del legendario coach, Buddy Ryan.

Mesura y autocontrol es lo que necesitan los neoyorquinos. Al menos, se dio un buen inicio a esto cuando Ryan se negó a otra temporada de Hard Knocks, programa que muestra las entrañas de los campos de entrenamiento.

Si estos puntos se cumplen, muy probablemente estaremos viendo al equipo que le quito la supremacía a la NFC en el Súper Bowl en 1968, como campeones de la AFC Este.