Anoche Roman Reigns dio un giro de 180 grados a su personaje. Monday Night RAW inició con su tema de entrada y de inmediato sonaron los abucheos al “Big Dog”.

Éste simplemente miró a su alrededor y soltó una sonrisa, pero no cualquier sonrisa, se trató de un gesto real, vivido en otro momento, en otro tiempo. Acto seguido reveló que tiene leucemia.

¿Cuáles son las implicaciones que este anuncio puede tener en el cuadrilátero de WWE? Hay mucha tela de dónde cortar pues la trascendencia de aquel segmento repercutirá en los planes que tenía la compañía por los próximos años.

¿En serio está enfermo Roman Reigns?

Las dudas son válidas, sobre todo cuando volteamos a algunas historias que WWE ha desarrollado en el pasado, rayando en lo grotesco. Ejemplos sobran.

Uno es cuando Big Boss Man se burló de Big Show después de decirle que su padre había fallecido por cáncer terminal (la realidad es que su padre había muerto años atrás).

Otro ejemplo es cuando Vince McMahon fingió su propia muerte, incluso Stephanie McMahon lloró en el ring lamentando su fallecimiento. Si Chris Benoit no hubiera asesinado a su familia, Vince habría continuado esa historia que ya había molestado a varios.

Pero lo de Roman Reigns no es parte de ningún guión. Leati Joseph Anoa’i (el verdadero nombre del gladiador) lleva once años luchando en la vida real contra la leucemia; pero nadie esperaba que la enfermedad regresaría al punto de romper el personaje arriba del mismo ring de RAW.

Toda la silbatina al gladiador se transformó en gritos de: “Thank you, Roman!”, abandonando cualquier resquicio de abucheo y animadversión hacia el luchador.

¿Qué va pasar a partir de ahora?

La ventaja de Roman Reigns es que vive en Estados Unidos y gana el salario de una superestrella de WWE, es decir, no tiene que sacar una cita en el IMSS y esperar meses a que lo atiendan o maten por negligencia, así que hay razones para ser optimistas sobre su salud.

Por eso conviene centrarse mejor en la siguiente pregunta, ¿qué le va pasar al Campeonato Universal de WWE y quién será el rostro de la compañía ahora?

Por el momento, el polémico evento Crown Jewel ya no ofrecerá una triple amenaza; ahora será Braun Strowman contra Brock Lesnar por el WWE Universal Championship. Es la oportunidad de oro para el “Monstruo entre Hombres”; es probable que lo recuperen del basurero adonde los escritores lo aventaron en los últimos meses.

Sin embargo, Brock Lesnar es uno de los favoritos de Vince McMahon, el detalle es que “La Bestia Encarnada” no tiene planes de dedicarse a tiempo completo en WWE pues es de los pocos luchadores que también brillan en el octágono de las artes marciales mixtas.

Otra gran posibilidad es Daniel Bryan. Aunque fue desperdiciado hace cuatro años, algo debió convencerlo para renovar su contrato hace algunas semanas. Actualmente está a punto de dar una batalla con AJ Styles.

Ahora la baraja de posibilidades ha comenzado a expandirse, lo que suceda en Crown Jewel será el cierre de una nueva historia por encontrar a la nueva estrella en lo que Roman Reigns se recupera.

El retiro provisional de Roman Reigns es muy acertado pues le ha dado un giro total a su personaje y no volverá a ser abucheado. WWE, fría, pragmática y descorazonada como es, se ha sacado la lotería con esta situación pues finalmente podrá imponer al “Big Dog” sin que los fanáticos anden de quejumbrosos.