CAcampeon
El Azteca pintado de amarillo, América perdía por 0-2 en el marcador global, jugó con un hombre menos desde el minuto 13 y empató con menos de un minuto por jugarse. Una verdadera hazaña, que tuvo como protagonista a un hombre que milagrosamente se salvó de un accidente automovilístico. El americanismo resurgió y este tipo de victorias son las que enaltecen a un equipo grande. Cualquier telenovela envidiaría este desenlace.

Batalla en el campo

festejomoi
Había dos equipos de tradición en el campo de juego. El primer golpe llegó con la expulsión de Jesús Molina al minuto 13, poco más tarde Teófilo Gutiérrez daba un golpe que parecía sentenciar la Final. Sin embargo, Las Águilas resurgieron de sus cenizas como el ave fénix y un equipo que tenía un hombre menos en el terreno de juego lucía como si tuviera uno más. Jesús Corona y la defensa cementera se dedicaron una y otra vez a desvíar los múltiples disparos del conjunto azulcrema. La Máquina tenía el trofeo en las manos y a 5 minutos del Final toda su afición sentía que el ayuno de 15 años había terminado.

Empate épico

moi muñoz
«El Hobbit» Bermúdez ingresó, en uno de los últimos intentos de Miguel Herrera por levantar a su equipo. Parecía que «El Piojo» tiraba patadas de ahogado, pero un cabezazo de Aquivaldo Mosquera al minuto 88 le advirtió a La Máquina que Las Águilas no estaban muertas. No se veía por donde pudiera entrar el segundo gol y justo en el último minuto, Moisés Muñoz se incorporó al ataque, se lanzó como «Súper Campeón» sobre el balón y un desvío de Alejandro Castro mandó la pelota al fondo de la red. Un gol asombroso, digno de película de Hollywood, que pasará a la historia como uno de los momento más grandes del americanismo.

Digno Campeón

layun
En un partido en el cual Corona, Perea, Giménez y hasta el ‘Chuletita’ pintaban para ser los héroes, Cruz Azul no se cansó de fallar, su entrenador traicionó su estilo y nunca se dio cuenta que tenía un hombre más en la cancha. Por su parte, los aficionados azulcremas deben estar orgullosos de su equipo. América nunca se entregó, América vuelve a hacer historia. Las hazañas no se dan en condiciones de normalidad, están hechas por actos heroicos, en escenarios ideales y con actores inéditos. Miguel Herrera revivió el americanismo, Moisés Muñoz salvó una y otra vez su marco, Miguel Layún anotó el penal decisivo y afirmó que sí #TodoEsCulpaDeLayún, hasta el campeonato del América.