A pesar de ser opacada por las principales competiciones europeas, la Ligue 1 sigue manteniendo su lugar como una de las ‘5 grandes ligas europeas’.

Si bien no cuenta con los reflectores de las otras 4 integrantes de tan selecto grupo, la francesa suele ser una liga competitiva, al menos del segundo al quinto lugar, pues como sucede en otras latitudes, la Ligue 1 ha sido dominada por un solo equipo en los últimos años: el PSG.

No obstante, más allá de las gambetas de Neymar y la contundencia de Mbappé, la liga francesa se ha destacado históricamente por atraer talento joven proveniente de diversos rincones del mundo para pulirlo y, posteriormente, exportarlo a ligas más poderosas.

Numerosos son los futbolistas top que han pasado por Francia antes de dar el gran salto a gigantes europeos: Petr Čech, Didier Drogba, Ronaldinho, Eden Hazard, Pierre-Emerick Aubameyang, y un largo etcétera.

Clubes como Olympique de Lyon y Mónaco han logrado ganar millones de euros siguiendo una importante política de contrataciones. Sin embargo, en los últimos años ha sido otro el equipo que atrae las miradas por su trabajo con jóvenes promesas: el Lille.

Basándose en una innovadora logística de escauteo y fichajes, Les Dogues parecen haber encontrado la fórmula ideal para competir en una liga dominada por un gigante millonario a la vez que ganan dinero y desarrollan talento joven.

La ‘era Lopez’

Hasta el año 2017, el club con sede en la ciudad de Lille, en Alta Francia, era un equipo acostumbrado a deambular en la media tabla. Tendencia que cambió en enero de dicho año, cuando fueron adquiridos por el empresario Gerard Lopez.

Nacido en Luxemburgo, hijo de migrantes gallegos, el empresario español-luxemburgués de 48 años trajo consigo una filosofía del ‘saber fichar’, basada en una innovadora logística de visores alrededor del mundo y una política de fichajes cimentada en el análisis de Big Data (inteligencia de datos).

Desde su arribo, el Lille apuesta mayoritariamente por jugadores jóvenes, a quienes procura sacarles el mayor provecho antes de venderlos a clubes con mayor envergadura económica a cambio de cifras millonarias.

Este modelo ha permitido que Les Dogues tengan un balance neto de +74.9 millones de euros (gasto de 169 M€ e ingresos de 243.9 M€).

Pero la ganancia no ha sido exclusivamente económica. Durante las 3 temporadas completas bajo la presidencia de Lopez, el equipo logró el subcampeonato en la temporada 2018-19 y finalizó cuarto en la campaña 2019-20 (a solo 1 punto del tercer lugar a falta de 10 fechas cuando el gobierno canceló el torneo debido a la pandemia global por COVID-19). Teniendo como único asterisco el 17o lugar obtenido en su temporada debut.

Política de fichajes

Tras asumir la presidencia del Lille en enero de 2017, una de las primeras movidas maestras de Lopez fue la de contratar al portugués Luís Campos como director deportivo.

Conocido como el ‘Monchi de Francia’, Campos ha conseguido que equipos como Mónaco o Lille tengan los mayores ingresos de su historia en un verano.

Antes de convertirse en uno de los directores deportivos mejor cotizados en Francia, el oriundo de Esposende, Portugal, estuvo una temporada en el Real Madrid como observador bajo las órdenes de su compatriota José Mourinho.

Posteriormente, decidió seguir su propio camino al aceptar el puesto de director deportivo en el Mónaco, teniendo por delante la dura tarea de descubrir talentos jóvenes y potenciarlos para generar plusvalías. El resultado: en el verano de 2017 el club del Principado recaudó 200 millones de euros -algo inédito hasta la fecha- gracias a las ventas de jugadores como Mendy, Bernardo Silva, Bakayoko y Guido Carrillo.

Con tan importante logro en su haber, Lopez no dudó en ficharlo y encargarle la misión de hacer competitivo al Lille en el aspecto económico y deportivo.

Ya con su actual club, Campos ha repetido la misma fórmula que tanto éxito le dio en Mónaco. A pesar de que la primera temporada (2017-18) no fue la mejor en términos deportivos, el director deportivo llevó al equipo varios futbolistas jóvenes que incrementarían su valor debido a su buen rendimiento, como es el caso de Nicolas Pépé, Thiago Mendes y Kévin Malcuit.

En la temporada siguiente, la 2018-19, Les Dogues alcanzaron el subcampeonato de la Ligue 1 gracias, en gran parte, a los fichajes de Campos: gastando apenas 8 millones y habiendo ingresado 69, el Lille realizó una de las mejores temporadas de su historia. Jugadores como Ikoné, Bamba y Pépé multiplicaron su valor, al igual que Thiago Mendes y Rafael Leão, jugadores desconocidos hasta hace poco pero que gracias a la confianza de Campos demostraron su potencial en la liga francesa.

Con el portugués como máximo responsable de los fichajes, el Lille ha conseguido ingresar la mayor cantidad de su historia.

Principales ventas

Durante la gestión conjunta Lopez-Campos, algunas de las principales ventas del equipo del norte de Francia son:

  • Nicolas Pépé (Costa de Marfil), fichado por 10 M€ y vendido por 80 M€ al Arsenal.
  • Victor Osimhen (Nigeria), fichado por 22 M€ y vendido por 69 M€ al Napoli.
  • Rafael Leão (Portugal), llegó libre y vendido por 35 M€ al Milán.
  • Thiago Mendes (Brasil), fichado por 9 M€ y vendido por 22 M€ al Lyon.
  • Youssouf Koné (Malí), fichado por 1 M€ y vendido por 9 M€ al Lyon.

Nuevas apuestas

Siguiendo el modelo impuesto por Campos, Les Dogues han comenzado a incorporar nuevas joyas para la campaña 2020-21, en donde disputarán la UEFA Europa League.

Cobra particular atención el hecho de que el cuadro del norte de Francia haya incorporado a dos grandes promesas de la zona de Concacaf, como lo son el mexicano Eugenio Pizzuto y el canadiense Jonathan David.

David, de 20 años, llegó procedente del KAA Gent de Bélgica a cambio de 32 millones de euros, con la dura enmienda de suplir la partida del nigeriano Victor Osimhen. A pesar de su juventud, el atacante canadiense llega precedido por su capacidad goleadora, pues en el futbol belga sumó 48 goles en 95 partidos, además de haber marcado 6 tantos en la última edición de la Copa Oro, competición donde terminó como máximo anotador.

Por su parte, el mexicano Eugenio Pizzuto, de apenas 18 años de edad, viene recuperándose de una fuerte lesión que sufrió en su debut dentro de la Liga MX, con Pachuca. Sin embargo, goza de un gran cartel internacional debido a su desempeño durante la última Copa del Mundo Sub-17, en donde fue el capitán de la selección mexicana que logró el subcampeonato y fue premiado con el Balón de Bronce.

Estas dos joyas se suman a una más del área de Concacaf que ya se encontraba en el equipo, pues la temporada pasada fue fichado el delantero Timothy Weah, hijo del histórico George Weah y que representa a la selección de Estados Unidos, país en el que nació.

Algunas de las nuevas apuestas a futuro que se suman a las 3 antes mencionadas son el central holandés Sven Botman (20 años, fichado por 8 M€), el extremo francés Isaac Lihadji y el mediocampista ofensivo Angel Gomes (quien llegó libre procedente del Manchester United).