En 2017, los Jacksonville Jaguars mejoraron de tal magnitud al año anterior que, de haber sido el peor equipo de la división sur de la Conferencia Americana, terminaron llegando de forma sorpresiva al Campeonato de Conferencia, en el cual perdieron de forma polémica ante los New England Patriots en el Gillette Stadium.

En esta temporada, los Chicago Bears se han mantenido la mayor parte del tiempo como los líderes de la división norte de la Conferencia Nacional, por encima de los Green Bay Packers de Aaron Rodgers, los Minnesota Vikings que se renovaron con Kirk Cousins y los Detroit Lions que siempre son una amenaza. Después de haber terminado en el último puesto de dicha división en 2017, ¿son capaces de repetir algo similar a lo que logró Jacksonville en la campaña pasada?

Sí, y hay varios factores a su favor.

EL BALANCE OFENSIVO

En yardas por aire (20), por tierra (12) y totales (16), los Bears no se encuentran en los primeros puestos. Sin embargo, debido a que no tienen una estrella ofensiva pero que sí cuentan con mucho talento que armó una ofensiva equilibrada, provoca que el balance que tengan en esta parte sea el esencial. Mitchell Trubisky ha sido un quarterback mucho más confiable que el que demostró ser en su año de rookie. Tan es así, que con tres partidos menos que disputó la campaña anterior (2,193) ya tiene más yardas por aire (2,304) e incluso por tierra (320 contra 248) que tuvo en 2017.

Además, el mejor aspecto de su ofensiva está en el ataque terrestre. Con Jordan Howard –que ha bajado su nivel conforme ha avanzado la campaña, pero se mantiene como buen productor de touchdowns con sus 5 anotaciones en lo que va del año– y Tarik Cohen compartiendo el backfield, se ha creado un buen comité. Al tiempo que Howard produce corriendo, Cohen lo hace con yardas por recepción. Ha sido tan equilibrado que en ocasiones se intercambian los roles.

SU IMPARABLE DEFENSIVA

Con la llegada de Khalil Mack antes del inicio de temporada, los Bears se mostraron temibles en defensa. Además, la incorporación de la selección de primera ronda en el Draft 2018, el linebacker, egresado de la Universidad de Georgia, Roquan Smith, provocó mejorías en el cuerpo de linebackers. En yardas permitidas por partido, el cuerpo defensivo de Chicago se encuentra como el cuarto mejor de toda la NFL, con 319.6.

Por si fuera poco, su secundaria también ha sido bastante confiable. Con Mack presionando sin control a los quarterbacks, éstos se ven, en muchas ocasiones, forzados a lanzar el pase. Esto provoca que los defensive backs hagan su tarea. Empatado con Donte Jackson (rookie de los Carolina Panthers) y D.J. Swearinger (safety de los Washington Redskins), el cornerback Kyle Fuller es el segundo jugador con más intercepciones de la liga con 4, por detrás de Damontae Kazee (safety que reemplazó al lesionado Keanu Neal, en los Atlanta Falcons). Además, de acuerdo al prestigioso sitio Pro Football Focus, el safety Eddie Jackson ha sido el mejor jugador en su posición en 2018, pues tiene una calificación de 90.8. Todos los demás, están por debajo de 90.

CALENDARIO RESTANTE

De los siete partidos que le quedan a los Bears, cuatro son encuentros divisionales. Muchas veces este factor no es positivo, pero el partido de la semana 11, en domingo por la noche, ante los Minnesota Vikings definirá cómo podrán afrontar esos partidos. Los dos anteriores ante rivales del norte de la NFC fueron una derrota ante los Green Bay Packers como visitante (24-23 en Sunday Night Football, en la semana 1) y un triunfo sobre los Detroit Lions como local (22-34, en la semana 10).

Suponiendo que pierdan los dos partidos que tienen como visitantes dentro de su división (ante los Lions en la semana 12, en Thanksgiving Day y frente a los Vikings en la última fecha), podrían quedar 3-3 en el norte. Eso podría garantizar el liderato de la misma. Sobretodo porque, a pesar de que enfrentan a Los Angeles Rams en partido que fue movido a horario estelar en la semana 14, tiene otros dos cómodos rivales en los San Francisco 49ers y los New York Giants.

Los Bears podrían finalizar la campaña regular con récord de 10-6.

Este factor podría darles confianza debido a que no sólo podrían ser el líder de su división, sino que también el conseguir este título por primera vez desde 2010 podría motivarlos a seguir avanzando en los playoffs.

CUERPO DE RECEPTORES

Un reseteo completo se realizó para la campaña 2018 en los receptores. Allen Robinson (agente libre desde los Jacksonville Jaguars), Taylor Gabriel (agente libre desde los Atlanta Falcons) y Anthony Miller (novato de segunda ronda egresado de Memphis) son las principales armas que tiene Trubisky por aire y todos han sido piezas bastante confiable. Además, Trey Burton llegó a ser el tight end titular del equipo (agente libre desde los Philadelphia Eagles; jugador que lanzó el pase a Nick Foles en el Super Bowl LII en la famosa «Philly Special»). Han sido tan confiables, que tienen poco más del 2% de pases soltados en 2018, de acuerdo a PFF, siendo el cuerpo de receptores que menos pases ha tirado.

¿HASTA DÓNDE PUEDEN LLEGAR?

En el peor escenario, los Bears llegarían a la ronda divisional debido a que ahorita tienen poca experiencia tanto en los años que tienen en la liga sus principales jugadores, así como que no hay respaldo de playoffs. A lo largo de la historia en los últimos años en la NFL, la experiencia en postemporada ha sido vital para poder progresar en la misma.

En el mejor caso para ellos, podrían repetir lo que hicieron los Jaguars. Tanto los New Orleans Saints como los propios Rams estarán, lo más seguro, en Atlanta en febrero próximo para disputar el Super Bowl LIII. De vencer a alguno de estos equipos, no serán tan capaces de vencer al segundo a pesar del momentum que esto podría generar. La única situación para jugar el Gran Partido, sería que los Saints y los Rams no tengan descanso en la ronda de comodines y se vean las caras en la ronda divisional.