Recién se llevó a cabo The New Beginning in Osaka en su edición 2019, cuyo cartel fue coronado por una lucha titular entre Hiroshi Tanahashi y Jay White por el IWGP Heavyweight Championship.

Ante todos los pronósticos, el “Switchblade” logró hacerse del cetro más importante de la New Japan Pro Wrestling, convirtiéndose en el octavo gaijin en poseer dicho cinturón y el primer neozelandés en obtenerlo.

Inicia formalmente la Cutthroat Era en NJPW, sin embargo, debemos preguntar: ¿no fue muy pronto; se precipitó la empresa del león en darle el campeonato? Analicemos.

¿Un empuje meteórico o gratuito para Jay White?

Aunque Jay White debutó en 2015, fue en 2017 cuando se presentó como el Switchblade, su actual personaje. En apenas dos años ha conseguido lo que a otros gladiadores les ha costado más tiempo.

No es la primera vez que le dan el campeonato a un gladiador de manera apresurada; el ejemplo máximo es el de AJ Styles, que apenas en su primer combate venció a Kazuchika Okada en Wrestling Dontaku.

Aunque esto causó polémica en su momento, fue un movimiento clave para la supervivencia del Bullet Club pues lo mantuvo en el mapa haciendo de “El Fenomenal” un líder en la empresa.

Pero hay una diferencia notable: con “El Fenomenal”, la victoria sí pudo ser vista como un movimiento gratuito, mientras que con Jay White no.

En los últimos dos años, «Switchblade» ha cosechado importantes victorias que le dan cierta validez a su reinado: en el último G1 Climax fue el único que venció a Hiroshi Tanahashi; en Wrestle Kingdom 13 derrotó a Okada y hace un año venció a Kenny Omega en combate titular.

El ascenso de Jay White sigue una cierta congruencia, cada batalla tuvo un peso en el siguiente hasta finalmente colocarse en donde está ahora.

¿Está desesperada NJPW por tener un nuevo Kenny Omega?

La partida de Kenny Omega a All Elite Wrestling dejó un enorme boquete en el catálogo de luchadores de NJPW y pareciera que la empresa desea dar vuelta a la página lo más pronto posible.

De a poco, Kenny Omega se fue convirtiendo en un ídolo dentro de la empresa; ya no le quedaba la faceta de rudo, esa terminó siendo tarea de Cody.

Actualmente, el perfil de Jay White está muy bien definido: es el odiado del público; basta ver su entrada al cuadrilátero en esta última lucha titular para sorprenderse: provocó abucheos en un público que rara vez abuchea.

Más que un Kenny Omega, Jay White está recuperando la esencia del Bullet Club: una facción rival, que genera animadversión en el aficionado; algo que en la era de Kenny Omega poco a poco se perdió.

Un reinado que rompe los ritmos

Kenny Omega tuvo que dar los mejores combates de los últimos 50 o 60 años para obtener el campeonato que Kazuchika Okada encumbró con enorme prestigio gracias a las batallas que brindó.

Se nota que NJPW está poniendo toda la carne al asador por Jay White pero, aunque no se demerita su esfuerzo, queda el sabor de boca de que no le fue tan difícil como a otros gladiadores.

Que Jay White gane el cinturón en apenas su primera confrontación ante el mismísimo Hiroshi Tanahashi invariablemente desvanece toda esa carga de prestigio que le había sido impregnado al IWGP Heavywieght Championship anteriormente.

Tendremos que esperar a ver cómo se desarrolla su reinado, cuánto tiempo dura, qué rivalidades surgen y cuántas defensas logra conseguir; pero hasta que eso pase, hoy en día el reinado de Jay White se antoja muy apresurado.