(Photo by Hector Vivas/Getty Images)

El proyecto empezó a tambalearse desde hace semanas hasta que finalmente se vino bajo; lo que se veía venir sucedió. Paco Jémez se ha desvinculado de Cruz Azul, concluyendo con un par de temporadas muy cuestionables, con grandes claroscuros que seguramente dejarán al aficionado de Cruz Azul más confundido sobre hacia dónde va este lastimado equipo.

Mientras se confirma si tendremos Técnico portugués en el banquillo cementero, veamos qué nos dejó la estancia del ya ex-DT español, y cómo pinta el futuro inmediato.

Los números

Hace poco menos de un año nos enterábamos de que Paco Jémez sonaba para la máquina, y varios -me incluyo- nos alegramos de que el equipo optara por una propuesta «distinta»; qué equivocados estábamos.

El español no tiene excusas, se sentó en el banquillo azul durante 36 partidos de liga, con apenas 12 triunfos en un año, 14 empates y 12 derrotas, viviendo durante gran parte del Apertura 2017 de que el equipo no había perdido, pero cómo empataba.

¿A qué entró a la Liguilla?

Está bien, Jémez logró hacer lo que muchos no habían conseguido en un buen rato, meter al equipo entre los ocho primeros del campeonato. La pregunta es: ¿De qué valió?

La máquina no se clasificó de manera holgada, al contrario, sufrió y coqueteó con la eliminación desde semanas antes hasta los minutos finales de aquella tarde en el Azul vs Veracruz.

Para acabar de adornar el panorama, se nos fueron si siquiera meter las manos y sangrando de la nariz ante un rival ciego que ni siquiera logró conectarle el golpe de gracia como en otros años.

Estilo indefinido

Yo ya no recuerdo cuándo fue el último Cruz Azul que tenía un estilo de juego identificable -tal vez aquel de Markarián- que además de jugar bien fuera efectivo.

A la llegada de Jémez nos prometieron un cambio radical de la filosofía mediocre de este club, nos prometieron algo echado para adelante, vertical, espectacular; al final, nos topamos con once almas con más ímpetu que buen fútbol, carentes de contundencia y con más del mismo miedo que los ha hecho fracasar.

Entonces, ¿dónde se vio la mano de Jémez? ¿De verdad se marcha tan satisfecho? Si es así, pues qué mediocre.

El saldo

Tras un año de observar a Paco Jémez como DT del Cruz Azul, son pocos los aspectos positivos con los cuales quedarse. El equipo jamás mostró una idea específica de lo que quería plasmar en la cancha, los refuerzos no fueron los adecuados -como de costumbre-, y el propio entrenador dejó que muchas situaciones generadas por él mismo se salieran de control, generando un clima aún más hostil con sus constantes escándalos contra la prensa y aficionados.

El español sólo vino a México a confirmar que es un entrenador de medio pelo -por irónico que suene- con un ego enorme que no está fundamentado en exitos sino en su propia personalidad.

Ya de menos podemos decir que no dejó al equipo en el último lugar de la porcentual, aunque si le hubiéramos dado otros seis meses, quien sabe.

¿Futuro?

Ya se habla de Pedro Caixinha como sustituto de Jémez, quien dicho sea de paso, viene de fracasar con el Glasgow Rangers, pero regresa a una liga que ya conoce y donde ha salido campeón con Santos.

Independientemente de las capacidades de Pedro -que las tiene-, los tiempos son complicados, todavía ni se acaba este torneo y ya está encima el Clausura 2018, con todo y las fiestas decembrinas ahí atravesadas, así que habrá poco tiempo para trabajar.

De esta forma, se cumple el mismo círculo vicioso, en donde sólo podremos juzgar su trabajao hasta el final del próximo año. Por lo mismo, no sé a quién se le ocurre estar fichando DT’s en esta época del año, la peor idea.

Para variar, el futuros es turbio, y no se ve por dónde la máquina vuelva a pitar como en antaño.