De nueva cuenta se efectúa el régimen de transferencias del Futbol Mexicano en la ciudad de Cancún con la presencia de gran parte del medio del balompie doméstico como jugadores, técnicos, directivos e incluso promotores buscando la conformación de cuadros competitivos de cara al próximo torneo, así como buscar hacer buen negocio con los jugadores.

Lejos ya han quedado las épocas donde se desembolsaban grandes cantidades de dinero para contratar a un futbolista, como en 1993 cuando los Pumas contrataron a José Damaceno Tiba. Ahora casi todo se limita a intercambios y préstamos entre los diversos equipos, aunque no se acaba del todo el morbo por ver  con quién se refuerzan los diversos cuadros del Futbol Mexicano.