barcelonagolEl mundo de los clásicos es un mundo paralelo. Por supuesto que podría elogiar el juego del Barcelona, su manera de mantener su estilo aún yendo por detrás en el marcador, la calidad incomparable de Iniesta, ese Messi todoterreno y sus penaltis imparables. Por supuesto que podría elogiar al Barcelona, porque ganar al líder en su casa es muy complicado, y conseguir anotar cuatro goles todavía más. Podría elogiar al Barcelona por muchas razones; pero permítanme que no lo haga.

Porque si hay alguien que hoy se merece mis elogios es el Real Madrid. No solemos fijarnos en el equipo perdedor, pero permítanme que me atreva a decir que los goles no lo son todo. Ligas hay muchas… Una cada año; 22 guarda en sus vitrinas el Barcelona, 31 el Real Madrid. Pero escudos… De esos solo hay uno; uno en cada corazón, quiero decir. Y a veces se nos olvida que lo que se defiende en el campo no son campeonatos ni victorias, sino colores. Esos colores que llenan estadios y rompen la monotonía; esos colores que dibujan la magia del fútbol.