Cruz Azul, el equipo que en los últimos años se ha consolidado como la burla del futbol nacional al acumular la maravillosa cantidad de seis torneos seguidos sin calificar parece mostrar una cara diferente este torneo pero ¿para qué le alcanzará?

El no calificar entre los ocho primeros lugares en este torneo mexicano es una vergüenza y una burla, en especial para un equipo con la solvencia económica y la infraestructura que tiene el equipo de la cementera, y sé que tomando en cuenta el pasado inmediato de Cruz Azul  parece que el actual torneo es bueno y muchos aficionados creen que este podría ser el año del equipo, sin embargo, mucho me temo que en este torneo veremos a un equipo que calificará a la liguilla (lo mínimo que debería hacer siempre) y ya…

No luce convincente

Es verdad que el equipo juega relativamente mejor en este momento que con Sergio Bueno, Tomás Boy o el torneo anterior (cosa que no es ninguna hazaña) y eso le va a alcanzar para calificar entre los primeros ocho, pero no se ve un equipo sólido en ningún sentido, ni en defensa ni en la creación de juego, mucho menos en la definición, y el invicto está plagado de empates; la única posición que entrega certidumbre y certeza es la portería que custodia José de Jesús Corona.

Tienen en Paco Jémez a un entrenador con un carácter fuerte, que grita mucho desde la banca, que hace aspavientos y que le gusta practicar un futbol ofensivo, pero no sé si esto sea algo bueno del todo. Si los puntos anteriormente dichos no están bien trabajados y canalizados, obtenemos lo que exhibe ahora  este equipo y lo que han sido los equipos anteriores del entrenador español, equipos desordenados e indisciplinados donde siempre recibió más goles de los que anotó, y como ya se ha hecho costumbre, no vemos ni una mínima intención de ser autocrítico; está más preocupado  por pelear con la prensa y estar siempre a la defensiva ante cualquier cuestionamiento.

Es mejor, pero no lo suficiente

Hay aspectos positivos que señalar, aunque sean muy pocos; uno de ellos es que con todo y un entrenador que no es ninguna maravilla, ya llevan más de medio año trabajando con él y cada día parece encontrar un cuadro base con el que enfrentar el torneo, situación con la que batalló mucho el torneo pasado.

Otro punto es que para sorpresa de muchos, por fin se dignaron a traer a sus refuerzos antes de que iniciara el torneo y no estamos viendo a Felipe Mora o a Edgar Mendez debutar en la bendita jornada 7.

Y hablando de Edgar Méndez y de Felipe Mora, los dos son buenos futbolistas, no son nada fuera de este mundo pero tienen un buen nivel para nuestra liga, sin mencionar que se están adaptando rápidamente al estilo y velocidad de la liga. Eso ya es algo; al menos ya no tuvimos que soportar “refuerzos”  como Alemao o Roque Santa Cruz.

Conclusión

Cruz Azul sí es mejor que versiones anteriores pero eso nos ofrece muy poca luz. Sí, sale a proponer los partidos y noto ligeramente un poco más de amor propio, pero el juego en equipo y las individualidades siguen siendo muy inconsistentes. La defensa es el punto débil de este equipo y lo seguirá siendo pues los nombres que tiene hasta ahora en esa posición no dan para mucho más.

Cruz Azul calificará, tal vez dé un par de juegos emocionantes y dependiendo de su rival puede que pase a semis, pero en cuanto juegue con Tigres, América o Monterrey, será borrado del campo de juego. Hay muchas ganas, más corazón y buenas intenciones pero poco fútbol.