Decisión de alto riesgo

Jugar un clásico implica un desgaste mayor, entradas más duras y árbitros, en su mayoría, complacientes. Este es un factor que debe tener muy en cuenta Luis Enrique, pues con Messi no del todo sano, los jugadores del Madrid (que no son nada blanditos) pueden hacer que su lesión se agrave.

Incluso Homero de Agostino, doctor de la Selección Argentina opinó lo siguiente: «Yo creo que Messi no podrá llegar para el clásico. Puede llegar, pero no acabaría de estar en las condiciones necesarias para un enfrentamiento de ese nivel. El riesgo de recaída si Messi juega el clásico es elevado». También los aficionados del Barcelona están en contra de que Lio juegue mañana, una encuesta realizada dice que el 78% de los culés prefirían no ver a Messi jugando en el Bernabéu.

La único forma en la que veo a Messi este sábado sería entrando de cambio y sólo si su equipo se encuentra abajo en el marcador. Aún hay mucho torneo por delante y, por más que sea El clásico, está clarísimo que si Messi llegara a recaer, el gran perdedor sería el Barcelona y el gran culpable Luis Enrique.