Las semanas pasan y el panorama no mejora en Manchester United, la relación entre Jose Mourinho y el plantel está muy desgastada, y figuras como Paul Pogba son los principales catalizadores que nos indican lo mal que está el ambiente al interior de Old Trafford.

Por ahora, no se ha dado un resultado tan fuerte -ni siquiera la eliminación en EFL Cup- como para provocar la salida del portugués del banquillo, pero es evidente que es una muerte anunciada, los rumores siguen a tope y la principal duda es cuánto más le aguantarán.

Equipo sin idea.

Estamos por cumplir dos meses de que se reanudaron las hostilidades en Inglaterra y el panorama en la cancha es igual de desolador a como empezó la campaña. Los Red Devils no tienen una firme idea de a qué juegan, carecen de contundencia a pesar de contar con gente que venía en buen momento tras el mundial, como Pogba o Lukaku, y siguen sin hacer pesar Old Trafford, territorio que antes era una verdadera fortaleza.

Lo anterior no sería tan grave si Jose Mourinho apenas estuviera tomando el mando del equipo, pero contrario a lo que ha sucedido en otros procesos, su tercer año llega después de una temporada gris donde no se ganó nada, y es imperdonable que después de tanto tiempo, el equipo aún siga «en obra negra».

No lo pueden despedir…por ahora.

Según los trascendidos, la principal razón por la que Mou no ha sido despedido por los insatisfechos dueños del Manchester United, se debe a la alta suma a la que asciende su finiquito, el cual rondaría los 12 millones de libras, y tratando de evitar ese costo tan fuerte, están esperando a que el DT tenga dignidad y se haga a un lado. Situación muy frustrante que solo está haciendo daño a la propia institución.

Calendario rudo

Si hacemos retrospectiva, los rivales a los que ha enfrentado el United son de escala menor, y está sufriendo horrores para superarlos. A partir de ahora, se viene la parte pesada, y no solo en Premier League, sino también en la Champions, la cual me parece será el torneo que dictamine su futuro.

De entrada, el siguiente compromiso europeo es contra Valencia, su rival directo por el cupo que deje libre la Juventus, después, toca recibir a Cristiano Ronaldo y a la propia Vecchia Signora, lo que cual se antoja para ser la gota que colme el vaso del portugués en el banquillo. Por si fuera poco, en la Premier no falta mucho para que visite al imponente Chelsea o el dolor de cabeza de toparse a Guardiola y los suyos.

¿Cuándo se va?

Viendo el calendario y cómo está el clima en Old Trafford, dudo mucho que Jose llegue a diciembre. Es más, si tuviera que apostar, vería la fecha FIFA de mediados de noviembre como la fecha perfecta para decirle adiós y dejar que aterrice el próximo entrenador, ya habiendo enfrentado a la Juve en un par de ocasiones, y recién saliendo de ser goleados por el City -como muy probablemente sucederá- en el Etihad.

Es triste que un técnico de tal calibre esté arrastrando el prestigio de esa manera, pero ojalá que le sirva de aprendizaje para darse un tiempo, reinventarse, y dentro de poco volver a verlo brillar al más alto nivel como lo dictan los evangelios.