BRASIL

En nuestras pupilas aún se mira el cristo redentor señalando el maracaná, y aún se estremece por el doloroso final, mientras, al inicio del mundial el rey caía de forma dramática, un reino se venía abajo en tan solo 45 minutos, y por otro lado una maquina comenzaba a brillar.

Con la piel erizada pasaba el mes más glorioso de cada cuatro años, pero un poco antes una nueva generación galáctica comandada por un Cristiano que deleito pupilas con maravillosos goles. La albiceleste no tan lucida tenía un 10 acompañado de un Ángel, La sorpresa tica llenaba de esperanza a los caídos, y cinco minutos fatales nos pusieron a llorar, mientras un jugador se proclamaba como el máximo rompe redes en la historia de los mundiales. Al final esa máquina poderosa se alzó con su cuarta copa del mundo, mientras una voz argentina con mucha música ligera dejaba de existir. Y claro lo veía junto a ti.