Regresando a la escena del crímen

La última vez que México se paró en suelo tico fue una de las noches más oscuras de su historia futbolística, al menos, la más catastrófica de los últimos 25 años, dejando su prestigio en el piso y teniendo que ser ayudado por terceros para no quedarse fuera del Mundial. Hoy, cuatro años después, el TRI regresa a San José en condiciones diferentes, aunque no deja de sentirse un aroma enrarecido.

El ambiente en el conjunto mexicano dependerá de qué tan bien hicieron las labores ante Panamá, ya que de haber conseguido el pase, las rotación de Juan «Cambios» Osorio podrán fluir líbremente para encerrar al equipo y firmar un empate que le dolerá mucho a los locales en el orgullo y en sus aspiraciones de sellar su boleto lo antes posible. Por otro lado, tenemos el escenario pesimista de llegar con una impensada derrota, de un «Aztecazo» que seguramente le costaría el puesto a Osorio, o incluso hasta un empate pondría el ambiente muy caldeado, con los medios haciendo leña y reviviendo fantasmas del pasado.

Como ya comenté, pienso que México llegará clasificado a este duelo, ya sin presión y con miras a cuidar más a «los europeos» y que regresen a sus clubes lo más pronto posible y sanos. A pesar de ello, siento que Costa Rica está quedado a deber en esta eliminatoria, viene de más a menos, y para el nivel que ha mostrado en las últimas fechas, me parece que se queda corto para competirle a los de Osorio con todo y sus experimentos, así que no veo que pasen del empate.