Parece que ha pasado mucho tiempo desde que este Milan nada más no daba una, con una plantilla que daba la impresión se quedaba corta con las expectativas que se habían hecho al inicio de la campaña con el nuevo inversionista. Pero tal parece que la llegada del hombre de hierro, de la leyenda, Gennaro Gattuso, ha modificado el panorama de un club que añora sus tiempos de grandeza.

El cambio ha sido tan radical que los italianos acumulan 13 partidos sin perder, es más, en el 2018 nadie los ha podido vencer, y su conjunto está ilusionando a todos con la posibilidad de volver a ganar trofeos este mismo semestre.

Pero, ¿qué tan cerca está Il Diavolo de lograrlo?

El efecto Gattuso

Gennaro llegó al timonel a finales de noviembre, y la verdad, en lo personal, no le di mucho crédito, ya que en el pasado hemos visto cómo este equipo quema a sus ex-leyendas dándoles el banquillo de manera prematura, y todo indicaba que así sería con él, porque diciembre fue un mes complicado con 3 derrotas y un par de empates.

Sin embargo, el partido en el que vencieron al Inter por la Coppa parece ser el parteaguas de la recuperación milanista, duelo cerradísimo donde echaron a su rival en tiempo extra, a partir de ahí no volvieron a perder, récord invicto que se mantiene a la fecha.

Me parece que Gattuso ha sabido transmitir ese amor por la institución, así como la fiereza que le caracterizaba como futbolista. Está claro que no todo es «echarle ganas» o subir tu ímpetu, las cuestiones tácticas son el 80 % de la clave del éxito, y este Milan ha potenciado el orden defensivo, a tal grado que van 6 partidos sin que les puedan marcar gol.

Momento anímico

Al principio muchos pensaban -pensábamos- que su racha se daba gracias a que había enfrentado rivales de poco peso, los cuales incluso en otras épocas se les complicaban, pero este equipo ha usado el librito bajo el brazo para ir ganando confianza contra estos equipos de menor nivel y ahora sí, le está plantando cara a los rivales importantes, de entrada ya se ha despachado a la Roma en Serie A y a la Lazio en Coppa, por lo mismo están motivadísimos de cara al momento más complicado, como será el duelo por la ciudad de este fin de semana ante Inter, y próximamente frente al Arsenal en Europa League, y la verdad, con el estado mental en el que están se vuelven un conjunto peligrosísimo.

¿Vale la pena emocionarse?

Como dije, las verdaderas pruebas apenas vienen, les falta chocar un par de veces ante Arsenal en Europa, Inter, Juventus y Napoli por Serie A en el proximo mes, calendario descomunal que sinceramente no creo que resistan para sostener la racha, en especial porque se toparán con planteles que les superan en cuanto a calidad y número, tal vez no en ritmo, porque veo pocos clubes en Europa tan enrrachados como este, pero en un futbol tan táctico como este terminará prevaleciendo la calidad y colmillo de sus rivales.

La cosa en Europa League por ahora se inclina a favor de los italianos en su cruce con los Gunners, pero volvemos a lo mismo, si se llegan a topar con un rival como el Atlético de Madrid, no creo que logren superarles, así que tampoco siento que vayan a ganar su boleto a Champions vía este torneo.

Entonces, ¿de qué sirve la racha? El gran momento que viven sirve para empezar a consolidar un proyecto que lleva muchos muchos años navegando sin rumbo. Primero que todo había que conseguir un Técnico que se aventara al ruedo, y parece que Gattuso tiene todo para poner los cimientos de este equipo. Por lo mismo, me parece aventurado pensar que llegarán muchos trofeos, tal vez la Coppa Italia es el más accesible, y volver a repetir en Europa League es una meta alcanzable. Yo espero sea el inicio del renacimiento de un gigante dormido.