1-Resultados

imagePor supuesto. Porque los verdaderos aficionados están para lo bueno y para lo malo, pero bien sabido es que las celebraciones son más dulces que las derrotas.

El Real Madrid llevaba tiempo jugando muy bien, con un estilo asentado y contando con algunos de los jugadores más importantes del mundo. Pero faltaba algo. Faltaban celebraciones, faltaba una razón para volver a soñar. El Real Madrid lo tenía todo, menos ambición.

Y empezó a quedar demostrado cuando el equipo blanco perdió la final de la Copa del Rey en casa contra el Atlético de Madrid. Un gran Real Madrid se dejaba ganar por un equipo mucho más modesto, pero que se dejaba el aliento sobre el terreno de juego. Y se comprobó cuando, la pasada temporada y tras conseguir remontar para ponerse líderes, los Blancos dejaron escapar la Liga, poniéndosela en bandeja a sus dos grandes rivales.

Los aficionados se desesperaban. ¿Por qué iban ellos a animar si su equipo no se molestaba en luchar?

Y entonces… Llegaron los trofeos. Y no es solo el hecho de llenar las vitrinas del club, sino la forma en la que se consiguieron los títulos. La Copa del Rey se ganó en el último suspiro, gracias a un golazo obra del fichaje más caro de la historia del club. Y sin Ronaldo. Y sin Mourinho.
Y el Madrid empezó a creerse capaz de lograr su sueño, la orejona, esa copa que llevaba más de una década escapándose de sus manos. El Madrid creyó en sí mismo y aplastó al todopoderoso Bayern. Y llegó a Lisboa con la cabeza alta.

En la capital lusa el Madrid estuvo a punto de volver a repetir los mismos errores. Una vez más se adelantaba el Atlético de Madrid en una final. La segunda consecutiva. Pero, lejos de rendirse, el club empujó con fuerza durante los últimos instantes. Y llegó la apoteosis. Llegó el minuto 93. Llegó Sergio Ramos, y llegó la victoria.

La Décima era la razón que muchos madridistas necesitaban para volver a creer.
Y esta temporada empezó con muchas dudas durante los primeros partidos, que se han convertido en esperanzas con el paso de los minutos. Esperanzas que se refuerzan con la contundencia mostrada ante Liverpool y Barcelona. Este Madrid es un equipo de verdad, pero esa es ya otra razón.