La NFL ejemplifica la competencia en su máxima expresión. Es un universo aguerrido y feroz, pero sobre todo, emocionante.

Son pocos los equipos que nos regalan rachas prolongadas de victorias cada campaña. Hoy, tan sólo prevalecen tres conjuntos que aún no «golpean la lona”. ¿Cuál de estos “tiranos” será el último en probar el amargo sabor de la derrota? Comencemos con el análisis de invictos…

Los Chiefs de Patrick Mahomes

Ahora todo cobra sentido. Andy Reid sabía que Patrick Mahomes era el elemento clave para llevar a la ofensiva de los Kansas City Chiefs a encaramados niveles. Con 13 pases de anotación en tan sólo tres semanas de campaña, el pasador de segundo año ha marcado un inicio nunca antes visto en la historia de la NFL. Es el “QB” que más “dardos» ha “encajado» en las diagonales en este intervalo de tiempo, superando los 12 que Peyton Manning consiguió en el 2013, temporada en la que impuso marca de touchdowns (55).

Los “cabeza de flecha” también lideran la liga en promedio de puntos por encuentro (39.3). Esta lluvia de unidades, es producto de un extenso arsenal de estrellas que saltan al campo cada jornada. El contar con la explosividad de Tyreek Hill, la seguridad de Travis Kelce, la dualidad de Kareem Hunt y la verticalidad de Sammy Watkins, ha hecho que los Chiefs desbaraten defensas y pizarras sin mayor complicación. En su camino, han dejado a los Chargers, Steelers y 49ers, “pidiendo esquina”.

Lo que antes era su principal fortaleza, se ha convertido en su mayor debilidad. La defensiva de Kansas se ha hundido en lo más profundo de la liga. Permite en promedio 474 yardas y 30.7 puntos por partido. La partida de Marcus Peters, el retiro de Tamba Hali y el desgaste físico de Justin Houston, ha dejado a la deriva un “esqueleto” defensivo que por mucho tiempo impuso condiciones.

Me parece que los Chiefs, serán uno de los equipos que protagonizarán la NFL durante toda la campaña, pero sus inconsistencias defensivas pueden dejar una gran laguna al momento de perseguir un título, sobre todo en una liga que pondera el juego ofensivo y la protección del mismo. Como bien dice el dicho: “Las defensas ganan campeonatos”.

Dolphins sorprenden con sólido inicio

En South Beach ha azotado un huracán de sorpresas, en estas tres primeras semanas de temporada. Los Dolphins de Miami han conseguido un inicio perfecto y actualmente lideran su división, tras acumular victorias ante Titans, Jets y Raiders.

Después de casi dos años de inactividad, Ryan Tannehill ha regresado tras el centro. Han sido un par de lesiones las que han dejado al egresado de Texas A&M viendo los “toros desde la barrera”. En el 2017, sufrió una ruptura del Ligamento Anterior Cruzado en la rodilla izquierda, que terminó su temporada tempranamente en el campo de entrenamiento. Ahora, parece estar rejuvenecido y con un impulso importante en su brazo lanzador. Ha conectado para 7 pases de anotación, 697 yardas y 2 intercepciones en este inicio de calendario.

Por su parte, el conjunto defensivo fue reforzado con la llegada de Robert Quinn. El ala defensiva “aterrizó” en el “estanque” de los Dolphins vía trade. Fue una selección de cuarta ronda y un par en sexta lo que ofrecieron por sus servicios a Los Angeles Rams. La dupla del “ex carnero” y Cameron Wake promete subir de “volumen” el acecho de mariscales de campo.

Otros elementos, como Kiko Alonso, también buscan aportarle ritmo a la defensiva de Miami. Actualmente, son la séptima ante el juego terrestre, pero la vigésimo novena frente al aéreo.

El conjunto de Adam Gase ha hecho un buen trabajo en este inicio de temporada, pero me parece que los rivales sorteados, pueden maquillar un poco el verdadero potencial de este equipo. Pese al duro inicio de campaña, es difícil pensar que los Patriots no volverán a ser campeones de la AFC Este. Si bien les va, los Dolphins podrán “comprar” un boleto a los playoffs como comodín.

El gigante de la NFL tiene forma de carnero

El “gigante de gigantes” usa cuernos y ha envestido a su rivales sin mayor complicación. Sí, estoy hablando de Los Angeles Rams. Un equipo perfectamente balanceado en sus distintas facetas del juego. Con una ofensiva que no se cansa de anotar, y una defensiva que se reforzó como ninguna en la liga, los pupilos de Sean McVay, lucen cada vez más cerca de poder conseguir su segundo anillo de Super Bowl.

En el 2016, bajo el mando de Jeff Fisher, los Rams eran la peor ofensiva de la liga. Tan sólo lograban promediar 14 puntos por encuentro, pero desde que la “magia” de McVay “encantó” al equipo, se han convertido en una de las “máquinas” anotadoras más letales de la liga.

Los erráticos inicios de Jared Goff, han quedado en el olvido, y el impresionante talento de Todd Gurley florece junto al sol californiano cada semana. La contratación de Brandin Cooks también fue una incorporación maravillosa a un cuerpo de receptores que ya contaba con hombres de gran talento como Cooper Kupp y Robert Woods.

En la defensa tienen al “monstruo caza cabezas” más temido de la liga, en Aaron Donald. El dorsal “99” firmó una extensión de contrato por 6 años y 135 millones de dólares con el equipo californiano. Dicho contrato no sorprendió, debido a que la campaña pasada Donald fue condecorado con el premio al Mejor Defensivo del Año.

Ahora, las bondades defensivas no terminan ahí. Con un contrato por un año y 14 millones de dólares, los Rams “uniformaron” a uno de los Tackles Defensivos más temidos de la liga, en Ndamukong Suh. El polémico, pero efectivo jugador de 31 años fue la segunda selección global en el Draft del 2010, y pasó cinco años con los Lions y tres con los Dolphins.

Pese a la partida de Robert Quinn y Alec Ogletree, parece ser que las primeras dos líneas defensivas, estarán intactas. Para reforzar la secundaría, los Rams también hicieron sonar la “chequera”, al reclutar los servicios de Marcus Peters y Aqib Talib. Estos habilidosos esquineros, llevan años siendo de lo mejor en su posición.

Con todo lo mencionado, es difícil creer que el “conjunto angelino» no tiene lo necesario para poder poner de “cabeza” la liga y protagonizar el próximo Super Bowl en Atlanta, Georgia.

Así que, en mi análisis de invictos, considero que por el momento, no hay mejor equipo que Rams.