Sin duda alguna, los Buffalo Bills protagonizaron la sorpresa de la semana 3 en la NFL tras vencer, a domicilio, a los Minnesota Vikings. Durante toda la semana, los dirigidos por Mike Zimmer contaban con una ventaja de 17 puntos (máxima cantidad durante los cambios en la línea) en las apuestas y se apuntaban para ganar sin problema ante unos Bills que venían de caer con muchos problemas ante los Baltimore Ravens y Los Angeles Chargers.

Sin embargo, se llevó a cabo lo que nadie veía venir. Los de Sean McDermott comenzaron ganando gracias a una muy buena anotación de Josh Allen vía terrestre y, aunque parecía ser solamente el inicio del encuentro y un «susto», terminó siendo una realidad. El quarterback novato, egresado de la Universidad de Wyoming, registró otra anotación por tierra, así como una más por aire junto a sus muy buenas 196 yardas.

Luego de que tomara las riendas de Buffalo al final del encuentro en la semana 1 ante los Ravens –liderando el drive en el que el equipo rompió el cero a pesar de la terrible paliza que recibieron– y que tuviera su primer encuentro como titular ante los Chargers, Allen consiguió su primera victoria en la NFL ante los Vikings, que se perfilan, todavía, como candidatos a ser el mejor equipo de la Conferencia Nacional.

¿Hay razones para creer en Josh Allen?

Menospreciado

Durante todo el proceso previo al NFL Draft 2018, Josh Allen era catalogado como un «impreciso quarterback que tardará en encajar en la NFL», pero su buen desempeño en el Scouting Combine hizo que las opiniones cambiaran, en especial gracias a la enorme potencia que demostró en su brazo (capaz de lanzar pases de 60, 70 yardas). Asimismo, por lo que se le logró ver el pasado domingo en el US Bank Stadium, el jugador de primera ronda mostró una nueva arma que, a pesar de que se le conocía a grandes rasgos, explotó más de lo que se esperaba: su movilidad.

Dicha característica que pocos le conocían o que no había mostrado mucho –pues en su último año en colegial apenas registró 204 yardas por tierra– fue fundamental para que Buffalo moviera las cadenas. Allen no fue muy espectacular, pero fue capaz de liderar a su equipo al frente, avanzó de manera constante y no cometió errores; literalmente, todo lo que un QB necesita para que su cuadro tenga la oportunidad de salir avante.

Buenas decisiones

Otra situación que manejó de muy buena manera Allen fue el distribuir de forma correcta el balón. Aunque esto no funciona en Fantasy Football (por lo que, como consejo, no hay que acercarse a los receptores de los Bills por lo menos ahora), entregó el balón a ocho jugadores distintos, siendo el corredor Chris Ivory (quien fue el titular ante la baja, por lesión, de LeSean McCoy) el que más yardas acumuló con 70.

Largo camino

Si es verdad que a Josh le queda mucho camino por recorrer, también demostró que es lo suficientemente maduro para tomar las riendas de un equipo (y más de uno con tantos problemas como los Bills pues, a pesar de que siguen muy abajo en los Power Rankings, subieron muchos escalones desde lo más profundo de la liga). La séptima selección global en el pasado NFL Draft dejó claro que no necesita mucho tiempo de adaptación para encajar en el mundo profesional, así como que, de ser consistente y con un progreso ascendente, puede ser el mejor en la posición para la franquicia desde el legendario Jim Kelly.

Claves para mantener su nivel

La clave para que Allen se perfile, incluso, a ser candidato a Novato Ofensivo del Año, será que no cometa errores. Así de sencillo. La distribución del balón tiene que seguir siendo así de segura –aunque no muy conservadora– para que los Bills mantengan ese proceso para levantarse de lo que parecía iba a ser una campaña muy larga. Además, el juego terrestre que puedan liderar los propios McCoy y Ivory será fundamental para que le ayude a Allen a quitarle presión.

¿Confiamos en él?

Por ahora, podría asegurar que Josh Allen es un quarterback de confianza y más para una franquicia como es la de los Buffalo Bills, pero tendrá que conseguir la consistencia correcta para que se mantenga de esa forma. Si bien no pinta para que repitan lo que lograron la campaña anterior de alcanzar la postemporada, tampoco sería muy sorpresivo verlos en enero, pues tienen a un joven capaz de lograr dicha hazaña.

Josh Allen tiene mi voto de confianza, ¿y el suyo Gurús?