La Major League Soccer se fundó meses antes de la celebración de la Copa del Mundo del ’94, como una forma de impulsar el nivel de un país apático por este tipo de deporte. Pocos lo saben, pero la idea de promover esta competición surgió con impulso económico de las poderosas franquicias de la NFL, y poco a poco fue tomando forma hasta convertirse en un torneo inmenso que promete seguirse expandiendo.

Este miércoles se celebra el Juego de Estrellas de la MLS, evento que sin duda es uno de los grandes aciertos que ha ido consolidando la liga desde su fundación y el cual es pretexto perfecto para detenernos y mirar el entorno de la máxima división del fútbol estadounidense,, el cual, a mi parecer, no camina como años atrás lo parecía. Veamos por qué.