El caso para Philadelphia

Ben Simmons

Originario de Melbourne, Australia, el chico sensación del baloncesto colegial llega a los Sixers como la primera selección del Draft 2016 de la NBA, algo que era completamente esperado. Los de Philadelphia se sacaron nuevamente la lotería, pues exactamente hace 20 años también tuvieron el primer puesto en el Draft y se decidieron por Allen Iverson.

Así como Iverson se convirtió en el máximo referente para los Sixers y los llevo a una final, esta ocasión esperan lo mismo o incluso más del joven australiano, comparado con LeBron James por sus condiciones de juego, ya que sus 2.08 m de altura, aunados al control de balón, pase y defensa, son las cartas principales que ponderan al joven alero.

Simmons promedió 19.2 puntos, 11.8 rebotes y 4.8 asistencias por partido durante su estancia en la NCCA jugando para los Tigers de la Universidad de Luisiana (LSU). Estos números lo llevaron a ser el único jugador de la Conferencia del Sureste que termina en los primeros cinco puestos de las tres categorías (puntos, rebotes y asistencias).

El futuro de Ben es prometedor en una plantilla necesitada de triunfo, no obstante no debe apresurarse en cargar con la responsabilidad en sus hombros en su primera temporada y con apenas 19 años de edad.