La Liga MX cumple siete fechas de su inicio, y aquí te dejamos lo Grandioso y Decepcionante de la ya mencionada jornada en el balompié azteca.

Grandioso:

Desde su llegada a la Primera División, la escuadra de Tijuana ha escrito números y tardes memorables para su currículum en el balompié mexicano.Antonio Mohamed se ha convertido en el capitán de un conjunto que juega ben al futbol y que  se ha ganado el respeto de las diferentes mexicanas. El conjunto tijuanense se ha encargado de dominar sus líneas y demostrar por qué desea seguir en el máximo circuito.Hoy en día la escuadra tijuanense suma 16 unidades de 21 disputadas, tomando el subliderato de la competencia. Más allá de es
o, la escuadra de Mohamed ha compaginado las diversas posiciones con un orden que hace cautivar en la cancha. El medio campo ha tomado un segundo aire con Fernando Arce, elemento que se ha sucumbido como el líder de la zona.

La defensiva muestra una madurez importante, misma que ha cosechado unidades para catapultarlos hasta lo más alto de la tabla.

La competencia parece estar vinculada con los fronterizos, mismos que se ha convertido en toda una realidad en el terreno de juego.

 

Decepcionante:

 

Las malas decisiones de pantalón largo han hecho que San Luis y Querétaro se encuentren en el fondo de la tabla general. Los Gallos son el peor equipo en conscientes, su más cercano seguidor es el Atlas, pero parece que los de Tomás Boy han retomado un nivel futbolístico que podría llevarlos a la salvación.

 

El cuadro queretano carece de idea futbolística. Sus elementos jalan para un lado mientras el técnico dispone de otras ideas.


La llegada de Carlos Bueno parece no haber sido en el mejor momento, todo esto por la presión que se ha acumulado en los últimos cotejos con apenas una unidad de 21 disputadas.

El San Luis, por su parte, volvió a ser un equipo del montón. La idea se acabo en el plantel. La institución hace cambios al por mayor y no siguen un proyecto sólido, mismo que les puede costar la permanencia en el máximo circuito.

El peor rival de ambos conjuntos es el tiempo. Les restan 27 fechas para decidir gran parte de su futuro; los Reales tienen todavía oportunidad de levantarse y sumar para el cociente; a los Gallos se les termina el tiempo, y más cuando no juegan a absolutamente nada.