¡Vaya!, por fin vimos el espectáculo que debe traer un torneo de Copa, una competición que alrededor del mundo llama la atención por lo riesgosa que puede llegar a ser para los equipos importantes que se topan con rivales de bajo perfil que salen en su noche de inspiración. Algo similar vimos en estos octavos, donde los favoritos o de plano quedaron fuera o pasaron mucho aceite.

Veamos con qué nos quedamos después de esta muy buena jornada de Octavos de Final.

Hay más de lo mismo en la Noria

Lo bueno -si es que puede haber algo bueno- es que el América no los humilló, incluso teniendo un hombre menos, pero al final de qué te sirve si te moriste de nada, esperanzados a un error del rival o para algún pelotazo a balón parado.

Cada día que pasa estoy más convencido de que este equipo no tiene remedio, ni cambiando técnicos, jugadores; falta el cambio de directiva o ya de plano cambiar de franquicia, no sé, pero la realidad es que no se ve por dónde se salve este barco.

El Potro tiene amor propio

No me refiero precisamente al «Potro» Gutiérrez (ya despedido), sino al Atlante, que a pesar de todos los inconvenientes que rodean al equipo, con problemas financieros y tal, los muchachos se plantaron en la cancha del Toluca y le dejaron en el piso, con todo y su localía y plantel, en teoría, mejor conformado. Relincha «el Potro de Hierro» para beneplácito de sus cuatro fanáticos que aún viven, ¿o eran cinco?

Hubo sorpresas

Los dos equipos de los que no se esperaba mucho y que terminaron ocupando la atención fueron Gallos y Leones Negros.

Primero el Querétaro, ante el «renovado» León, de visitante, con técnico nuevo y sin chance de entrenar mucho, le hicieron partido a «la fiera» y con otra noche GRANDE de Volpi, eliminaron a domicilio al favorito. No cabe duda que este torneo se le da a los emplumados.

Del otro lado no se logró consumar la gesta, pero Leones Negros fueron valientes ante el mejor equipo de nuestro futbol, llevándose la serie hasta los penales donde cayeron vencidos. Partidos así representan la esencia de los torneos de copa. ¡Muy bonito!

Chivas está en su torneo «fetiche»

Ya con muy poco que perder, Chivas salió vivo del clásico tapatío y ya enfila sus armas rumbo a una final soñada contra América.

Obviamente no cambió mucho el rostro del rebaño, sin embargo, en un duelo a matar o morir, sus individualidades pueden pesar muchísimo, siempre y cuando Almeyda logre que los centrales den una buena.

Por lo pronto, el Campeón sigue con vida, y sin nada más que lo distraiga, podría rescatar algo de este semestre vergonzoso.