Por Sergio Lizana Calvo

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Bayern de Múnich, Real Madrid, Chelsea, Atlético de Madrid y Manchester City son, amén de otros grandes como Barcelona, Juventus, PSG, Arsenal y Liverpool, los grandes favoritos para ganar esta nueva edición de la Champions League que acaba de arrancar. Todos hablan del Real Madrid de Cristiano Ronaldo y ‘Chicharito’ Hernández; del Atlético del ‘Cholo’ Simeone y Raúl Jiménez; del Bayern de Guardiola, Robben y Ribéry; del Barça de Messi, Neymar y Suárez; y del Chelsea de Mourinho y Diego Costa, pero pocos cuentan con otros equipos que a bien seguro protagonizarán más de una sorpresa a lo largo de la competición.

El Oporto de los mexicanos Héctor Herrera y Diego Reyes es uno de ellos. Lejos de las portadas protagonizadas por ‘Chicharito’ y Raúl Jiménez, el conjunto portugués ya sabe lo que es ir de tapado y acabar levantando la ‘orejona’. Su victoria en 2004 ante otro tapado, el Mónaco, así lo testifica. También el Borussia Dortmund conoce lo que es ganar el título desde el anonimato. Lo consiguió en 1997 imponiéndose contra todo pronóstico al Manchester United en semifinales y a la Juventus en la final. Estamos ante una de las Champions más abiertas de los últimos años. Todo puede ocurrir. ¿Será la Champions de ‘Chicharito’ o Raúl Jiménez, o la de Héctor Herrera y Diego Reyes? ¿Serán capaces de llegar más allá de octavos equipos como el Athletic de Bilbao o el Zenit de San Petersburgo?

El Oporto, un grande de Europa con el que pocos cuentan

Su palmarés le sitúa por méritos propios entre los grandes de Europa. El Oporto luce en sus vitrinas dos Champions League (1987 y 2004), dos Europa League (2003 y 2011), una Supercopa de Europa (1987) y dos Copas Intercontinentales (1987 y 2004). Sin embargo, ¿quién apostaría desde un primer momento en que el equipo de los mexicanos Héctor Herrera y Diego Reyes alzará la ‘orejona’ el próximo 6 de junio en Berlín? Athletic de Bilbao, Shakhtar Donetsk y BATE Borisov son los rivales de grupo para un club que no está dispuesto a repetir los errores de la temporada anterior.

La campaña pasada no fue nada buena para los ‘dragones’, con destitución incluida del técnico Paulo Fonseca en la recta final del campeonato. Tras ganar tres ligas consecutivas, esta vez acabaron en tercera posición de la Liga Sagres tras Benfica y Sporting de Lisboa, lo que les obligó a jugar la fase previa de la Champions, que superaron ante el Lille francés por un global de 3-0. El fracaso del curso pasado fue mayor debido a que su eterno rival, el Benfica, no solo ganó la Liga, sino que les eliminó en semifinales tanto de la Copa de Portugal como de la Copa de la Liga. En Champions no fueron capaces de superar la fase de grupos. Jugaron la Europa League por quedar terceros en un grupo formado por Atlético de Madrid, Zenit y Austria de Viena, competición en la que avanzaron hasta cuartos, donde fueron eliminados por el Sevilla, a la postre campeón.

Desembarco español tras la llegada de Lopetegui

Tocaba un cambio radical para olvidar un mal año y este llegó en mayo con el fichaje del entrenador español Julen Lopetegui, excancerbero de Real Madrid y Barcelona. La «españolización» del equipo era cuestión de semanas. Las ventas de Eliaquim Mangala (40 millones de euros) y Fernando (15 millones) al Manchester City, junto con la de Steven Defour (6 millones) al Anderlecht, dejaban mucho dinero fresco en O Dragao. La inversión en nuevos futbolistas ha sido muy importante este verano, ya que el objetivo no es otro que volver a situar al Oporto en lo más alto de Portugal y llegar lo más lejos posible en Europa. Hasta siete jugadores españoles han aterrizado en la ciudad lusa. El más mediático ha sido sin duda el delantero Adrián López, fichado al Atlético de Madrid a razón de 11 millones de euros. Adrián estuvo ya a las órdenes de Lopetegui cuando éste era el seleccionador español sub’21, mismo caso que sucede con Oliver Torres, cedido por el vigente subcampeón de Champions, y Cristian Tello, cedido por el Barcelona por dos temporadas y con opción de compra por 8 millones de euros. Una verdadera ganga si el extremo catalán explota su innegable talento. Además de estos tres jóvenes talentos, al club luso han llegado los defensas José Ángel (Roma) e Iván Marcano (Rubin Kazan), el medio José Campaña (cedido por la Sampdoria) y el arquero Andrés Fernández (Osasuna).

Pero la renovación del Oporto no acaba aquí. La baja de Mangala fue rápidamente cubierta con la contratación del defensa holandés Bruno Martins Indi, por quien se pagó 7,7 millones al Feyenoord. Asimismo, llegó cedido por el Real Madrid el zaguero Casemiro y se contrataron a jóvenes promesas como el camerunés Vincent Aboubakat (Lorient), el ghanés Daniel Opare (Standard de Lieja), el argelino Yacine Brahimi (Granada) y el brasileño Otavinho (Internacional de Porto Alegre). Todos ellos se suman a un plantel en el que permanecen de la temporada pasada los aztecas Héctor Herrera y Diego Reyes, los colombianos Jackson Martínez y Juan Quintero, los brasileños Maicon, Danilo y Alex Sandro, y el portugués Ricardo Quaresma, ex del Barcelona, Inter del Milán y Chelsea. Quaresma es la cara más reconocible del fútbol portugués dentro del equipo, en clara minoría con sólo 5 representantes, por 7 españoles y 9 brasileños. Pero los ojos de la afición lusa estarán puestos este año en el canterano Rubén Neves, de 17 años, y que ya se ha estrenado como goleador blanquiazul.

La conexión mexicana del «Porto espanhol»

Los internacionales Héctor Miguel Herrera y Diego Antonio Reyes afrontan su segunda temporada en las filas del Oporto con la intención de hacerse un hueco en el once titular de Julen Lopetegui. Herrera, ex de Tampico Madero y Pachuca, ha jugado en los cuatro partidos que se llevan disputados de la liga lusa, dos de ellos como titular. Este debe de ser el gran año del centrocampista de Rosarito (Baja California), con dos años más de contrato y 40 millones de euros de cláusula de rescisión. Para Reyes, ex de América, este será el primer año como jugador de la primera plantilla tras haber jugado la pasada temporada en el segundo equipo del Oporto. Aunque llegó a debutar con los mayores en su primer año, el del D.F. aún no se ha estrenado en lo que va de campaña. Pero el españolizado Oporto de Lopetegui contará con un tercer jugador procedente de México. Se trata del guardameta Raúl Gudiño, de solo 18 años. El espigado portero de 1,95 metros de altura nacido en Guadalajara (Jalisco), llega cedido por el Chivas para enrolarse en el filial porteño. Se trata sin duda de unos de los jugadores con mayor proyección del fútbol azteca. Subcampeón del mundo sub’17 con la ‘Tri’ en Emiratos Árabes Unidos, se trata de un nuevo acierto de los ojeadores del Oporto, muy dados a traer a jóvenes talentos de cualquier parte del mundo para hacerlos jugar en su segundo equipo o cederlos de inicio a clubes menores de Europa. Hulk, Falcao, James Rodríguez, Bosingwa y Jardel son solo algunas de las muchas apuestas que llegaron al Oporto sin apenas hacer ruido, y que fueron traspasados a grandes clubes por cifras astronómicas. Es un clásico del Oporto, que junto a Gudiño, ha fichado esta temporada al prometedor zaguero chileno Igor Lichnovsky (Universidad de Chile), que comenzará jugando en el filial.

Conjuntar todas estas piezas y sacar la mejor versión de los hombres que continúan en el club es el gran reto del míster Lopetegui. Su idea es tratar de dominar la posesión y sacar el balón jugado desde atrás. Calidad no le falta a este equipo para reflejar esta propuesta de juego sobre el césped, y pólvora en ataque para resolver los encuentros tampoco. Jackson Martínez lleva ya 5 goles en lo que va de liga en Portugal y podría ser el próximo traspaso millonario del club. ¿Seguirá los pasos de sus compatriotas Falcao y James Rodríguez? Sin duda los ‘dragones’ son el gran tapado de la competición y están dispuestos a repetir el éxito de 2004. Aquel año, con José Mourinho en el banquillo, el Oporto se proclamó campeón de una Champions llena de sorpresas. Segundo de grupo tras el Real Madrid, los lusos se plantaron en la final eliminando al Manchester United en octavos y al Olympique de Lyon en cuartos. En semifinales pudieron con un Deportivo de La Coruña que venía de golear por 4-0 al Milan y, ya en la final, se impusieron por 3-0 a la sensación del momento, el Mónaco, verdugo del Real Madrid y Chelsea.

Athletic y Zenit, los otros ‘tapados’ de la Champions

¿Quién contaba con Atlético el año pasado? «Partido a partido», como propugnaba el técnico colchonero, ‘Cholo’ Simeone, el once madrileño se quedó a muy pocos segundos de proclamarse campeón. Con esta filosofía parte otro equipo español, el Athletic Club de Bilbao, que ya asombró en Europa en la temporada 2011/12 cuando estaba bajo las órdenes del argentino Marcelo Bielsa. Entonces, los ‘leones’ alcanzaron las finales de la Europa League (eliminando a Manchester United, Schalke 04 y Sporting de Lisboa) y de la Copa del Rey, perdiendo ambas ante Atlético de Madrid y Barcelona, respectivamente. En esta ocasión, de la mano del técnico español Ernesto Valverde, los vascos superaron la previa de la Champions pasando por encima del Nápoles de Gonzalo Higuaín y José Callejón, para volver a disfrutar de la máxima competición europea 16 años después. En el mismo grupo del Oporto, el Athletic se jugará el pase con Shakhtar Donetsk y BATE Borisov. No lo tendrá fácil, pero, de lograrlo, es sin duda uno de los equipos más peligrosos a doble partido. Formado íntegramente por jugadores vascos y navarros, los de Bilbao son muy fuertes cuando juegan como local en el nuevo estadio de San Mamés. Estamos ante un equipo que sabe a lo que juega y que apenas ha sufrido cambios con respecto a la pasada temporada. Se fue Ander Herrera rumbo al Manchester United, previo pago de 36 millones de euros, pero continuán jugadores de gran talento como Iker Muniain, Aritz Aduriz y Mikel San José.

Otro equipo que hay que tener muy en cuenta este año en Europa es el Zenit. El club de San Petersburgo perdió la temporada anterior la hegemonía del fútbol ruso a manos del CSKA de Moscú, pero acumula ya muchos años de experiencia en la Champions. El año pasado sin ir más lejos logró pasar la fase de grupos por delante del Oporto y se quedó a un solo tanto de eliminar en octavos al Borussia Dortmund. Los octavos de final son el techo por el momento de este conjunto, ronda que han alcanzado hasta en tres ocasiones, pero mimbres para llegar más lejos no le faltan. El delantero carioca Hulk es sin duda la gran estrella del club ruso, que dirige el portugués André Villas-Boas. Pero el Zenit no se acaba en Hulk. Con el argentino Ezequiel Garay, el italiano Dominico Criscito y el belga Nicolas Lombaerts en la zaga, el portugués Danny y el español Javi García en el medio del campo, y con el venezolano Salomón Rondón como segundo punta, Rusia tiene puestas muchas esperanzas en este equipo. Benfica, a quien ya ha ganado en su debut en Lisboa (0-2), Bayer Leverkusen y Mónaco, son sus rivales de grupo.

Roma y Borussia, nuevos proyectos llenos de ambición

Encuadrado en el «grupo de la muerte» junto a Bayern de Múnich, Manchester City y CSKA de Moscú se encuentra la Roma. Así, sin presión alguna, el equipo liderado por el incombustible Francesco Totti (37 años) aspira a repetir la campanada que protagonizó en la temporada 2007/08 eliminando al Real Madrid en octavos de final y cayendo en cuartos ante el Manchester United. El club que dirige el galo Rudi García ha perdido al defensa marroquí Mehdi Benatia, traspasado al Bayern por 26 millones de euros, pero se ha reforzado con el delantero argentino Juan Manuel Iturbe (Hellas Verona; 22 millones), el zaguero griego Kostas Manolas (Olympiacos; 13 millones), el centrocampista belga Radja Nainggolan (Cagliari; 9 millones) y el ariete paraguayo Antonio Sanabria (Sassuolo; 2,4 millones). Además, han llegado libres los veteranos Seydou Keita (Valencia) y Ashley Cole (Chelsea). Todos estos nuevos nombres, junto con los Totti, Pjanic, Gervinho y Maicon prometen convertir a la Roma en un verdadero dolor de muelas para Bayern y City.

Por último, no podemos olvidar a otro clásico de la Champions League, el Borussia Dortmund. Campeón en 1997 y finalista en 2013, muy pocos cuentan este año con la escuadra entrenada un año más por Jürgen Klopp. Cierto es que este verano han sufrido la pérdida de su máximo referente ofensivo, el polaco Robert Lewandowski, que al igual que Mario Götze un año antes, hizo las maletas con destino al todopoderoso Bayern de Pep Guardiola. Pero los de Renania han apostado por la juventud y prometen dar mucho de qué hablar. Marco Reus estuvo cerca también de abandonar el club, pero al final optó por quedarse y será el líder ofensivo de los germanos esta campaña. El Borussia se ha movido mucho y bien en el mercado estival, haciéndose con los servicios del turco Nuri Sahin (Real Madrid), el italiano Ciro Immobile (Torino), el alemán Matthias Ginter (Friburgo), el surcoreano Ji Dong-Wong (Augsburgo), el japonés Shinji Kagawa (Manchester United) y el colombiano Adrián Ramos (Hertha de Berlín). Estos fichajes, sumados a los Mkhitaryan, Subotic, Hummels y Reus son sin duda una clara apuesta no solo de futuro, sino de presente, para un equipo que ha debutado en esta Champions pasando por encima del Arsenal (2-0). Los londinenses ya saben de primera mano de qué es capaz este nuevo Borussia. El año pasado pocos confiaban en que repitiese la gesta de la temporada 2012/13 y a punto estuvieron de eliminar en cuartos de final al futuro campeón, el Real Madrid. Galatasaray y Anderlecht son sus siguientes rivales de grupo. Ya pueden echarse a temblar.