(Photo by Etsuo Hara/Getty Images)

Un año más y seguimos igual. El Pachuca cruzó todo el continente para «competir» en el Mundialito y terminó en el lugar común, simplemente «compitiendo». Aquellos días en los que todos, incluso los rivales, se sorprendían del rendimiento de los clubes mexicanos parecen quedar atrás y no se ve que haya un progreso real.

Entonces me pregunto, ¿estamos estancados o es para lo que nos alcanza?

El boom del fútbol mexicano

La época que a mi me tocó empezar a ver fútbol fue en los 90’s, cuando la Selección Mexicana sorprendía a todos en los mundiales, con un equipo aguerrido pero desconocido en el plano internacional, no había jugadores en Europa y los clubes mexicanos tenían poco prestigio.

Con esa negociación medio turbia con CONMEBOL se abrió la oportunidad de ir a Libertadores y fue la llave para que el fútbol azteca empezara a dar sus primeros pasos internacionales, con ese América rompiéndola y qué decir del Cruz Azul finalista, que hasta terminó jugando en España el Torneo Teresa Herrera en ese duelo que todos recordamos ante Real Madrid. México empezaba a ponerse de moda.

Y el panorama actual

Aproximadamente dos décadas después, se han hecho logros interesantes, pero medianos, con un par de clubes llegando a la Final de Libertadores pero quedándose en la misma orilla que aquel Cruz Azul. Y ganando CONCACAF sin siquiera despeinarse

Por otro lado, la estandarización del Mundial de Clubes es la muestra perfecta de cuál es el lugar del fútbol de esta región, donde por mucho que se domine en CONCACAF, no se está tan por encima de confederaciones como la africana o asiática por muy agrandados y poderosos económicamente hablando que se sientan los equipos de la Liga MX, ya ni qué decir de CONMEBOL y UEFA que están más allá.

¿Estancados?

Cuando vemos clubes como Tigres o Monterrey, cuesta pensar que el fútbol mexicano está estancado, sin embargo, al momento de verlos a nivel internacional ya no resultan tan demoledores.

Los propios Rayados ya fueron a competir al Mundialito, trayendo los mismos resultados que los demás. Asimismo, Tigres arrastra esa final perdida de Libertadores donde, en el papel, parecían superiores y terminaron cayendo sin meter las manos.

Es verdad que las distancias se han acortado, pero en general es así, no comparado con los clubes europeos, sino entre las confederaciones de segundo nivel. Pero sí es evidente que el fútbol, no sólo de la Liga MX, sino del continente se ha estancado, porque ni CONMEBOL se salva. Cada día hay más brecha entre UEFA y los demás, al igual que hay menos distancias entre CONCACAF/CONMEBOL y los demás.

Soluciones

Para buscar una solución, lo primero es encontrar la causa del problema, y a mi parecer, el principal culpable es el sistema de competencia. Porque, a caso no es raro que aquí se disputen todo tipo de torneos raros, algunos cortos, otros con más de 20 equipos, o con calendarios invertidos empezando en marzo y acabando en diciembre.

Yo pienso que por ahí se debe empezar a trabajar. Dejar de premiar la mediocridad a cambio del aplauso barato. Los torneos cortos con Liguilla son emocionantes -bueno, ya no tan seguido- pero crean ídolos de barro que a la hora de competir en serio se derrumban. ¡Torneos largos!