Acostumbrado desde siempre a ganar pocos títulos, pero cada uno de ellos celebrado como si se tratase de la Copa Mundial, el Napoli es un equipo que vive de ilusiones. Ahora, tras haberse disputado seis fechas, aparece como colíder de la Serie A junto a la Juventus, su más grande rival.

“El scudetto es el objetivo de la temporada”, aseguró antes del inicio de la liga Marek Hamsik, capitán y emblema del equipo Azzurri.

Puede que tras decirlo muchos lo mirarán con cierto asombro e incredulidad, pero la realidad es que tras un paso perfecto y habiendo marcado más goles que cualquier otro equipo en la Serie A (22), sus palabras ya no suenan tan inverosímiles.

El campeonato recién inicia, pero lo mostrado por el Napoli hasta ahora ha puesto a pensar a más de uno si el conjunto del sur de Italia tiene los argumentos necesarios para romper con la hegemonía de la Vecchia Signora.

Recuerdos motivadores

La storia ha voluto una data, 10 maggio 1987 (‘La historia quiso una fecha, 10 de mayo de 1987’), era el mensaje que se postraba en una de las pancartas que aparecieron en la Curva B del estadio San Paolo cuando el Napoli obtuvo su primer scudetto, en la temporada 1986-87.

Eran otras épocas claro está, pero el contexto en el que competía aquél equipo liderado por Diego Armando Maradona no era muy distante al que se vive actualmente: una liga dominada por los equipos del norte (Juventus, Milan e Inter).

Por aquellos años la Juve parecía un equipo imbatible en Italia, contando con jugadores como Michel Platini, Zbigniew Boniek y Paolo Rossi. Además estaba el Milan, dirigido por un Arrigo Sacchi en ciernes, y el Inter de los alemanes Andreas Brehme, Lothar Matthäus y Jürgen Klinsmann.

Fue en esta época dorada de la liga italiana, donde jugaban varios de los mejores futbolistas del mundo en ese momento, cuando Napoli consiguió sus dos scudettos que ostenta hasta ahora, el ya mencionado del 87 y el de la temporada 1989-90.

Un poco más de dos décadas después, los partenopei enfrentan un escenario similar: una liga dominada por equipos más poderosos que ellos, pero una ilusión grandísima sustentada en un plantel competitivo y con jugadores amados por los aficionados.

Hamsik, la punta de lanza

Muchas de las esperanzas de los napolitanos para alzarse con el scudetto al final de la temporada recaen en los hombros de Marek Hamsik. El eslovaco no solamente es el capitán del equipo, sino su principal figura y uno de los favoritos de los tifosi.

Marek, quien lleva 10 temporadas en el club, está a solo tres goles de convertirse en el máximo anotador de la institución, récord que ostenta Maradona (con 115 goles, por 113 del eslovaco).

“Quiero el récord de Maradona y ganar el scudetto con Napoli”, confesó Hamsik. “Sería una locura conseguir el récord y ganar la liga, todo en un año”, admitió.

Pero a pesar de sus números, el volante ofensivo tiene bien puestos los pies en la tierra. “Maradona en Nápoles es Dios, sería maravilloso superarlo. Pero obviamente no puedo compararme a él”, reconoció.

Plantel competitivo

Puede que Hamsik no esté al mismo nivel de Maradona, pero tiene algo con lo que el argentino no contó en su momento: compañeros de equipo igual o más talentosos que él.

Si bien Marek es el máximo referente del Napoli, jugadores como Insigne, Mertens y Callejón poseen el mismo nivel de juego, lo que convierte al plantel en una escuadra de cuidado.

“Napoli es competitivo. Los jugadores ya saben lo que quiere Sarri [el técnico]”, analizó Claudio Onofri, ex entrenador y futbolista italiano.

El punto fuerte del equipo es la delantera, el conjunto italiano se ha asegurado uno de los tridentes más poderosos de Italia, los 22 goles que llevan en apenas seis partidos son la prueba de ello. A este trío se le puede sumar Milik (actualmente lesionado).

Su mediocampo luce sólido, conformado por un Allan siempre cumplidor tanto en tareas defensivas como ofensivas, y las constantes llegadas al área del propio Hamsik y de Jorginho, jugador al que muchos expertos piden a gritos en la selección italiana.

En la portería, el veterano Pepe Reina sigue ofreciendo garantías. Mientras que la defensa tampoco se queda atrás: Koulibaly ha demostrado ser uno de los mejores centrales del futbol italiano, Albiol cuenta con experiencia y voz de mando, mientras que por las bandas, Hysaj y Ghoulam ofrecen una amplia y peligrosa salida sin descuidar sus labores defensivas.

El gran punto flaco del equipo es la banca. Al no ser un club poderoso económicamente, las opciones de recambio no están a la altura de los titulares.

¿Campeón?

El Napoli cuenta con una oncena que le puede competir a cualquiera de tú a tú, sin embargo, en caso de presentarse una lesión -como ya se dio en el caso de Milik- el plantel luce corto, una desventaja cuando se juegan varias competiciones.

Si de verdad desea ganar la Serie A, el cuadro del sur deberá renunciar a la Champions League (competición donde lleva una victoria y una derrota), y rezar para que las lesiones no hagan su aparición.

De enfocarse al 100% en el torneo de liga, el Napoli tiene una inmejorable oportunidad de lograr lo imposible, aquello que solamente el Diego ha sido capaz de hacer: enfrentar y derrotar a los odiados equipos del norte. ¿Será que la historia quiera una nueva fecha para que el equipo se corone, como aquél 10 de mayo de 1987?

Al final, me parece que el Napoli terminará desinflándose, son demasiados factores que debe mantener para sostener este nivel, y sabemos que la Juve no perdona, así que me temo que la afición se quedará con las ganas una temporada más.