Con marca de 5-6, los Dallas Cowboys son de las decepciones al momento en la temporada de NFL y están al borde de la eliminación, si no es que ya lo están por lo visto hasta el momento.

Con 3 derrotas consecutivas y 4 palizas en la temporada, es normal que se busquen culpables en uno de los equipos más populares en las 4 ligas más importantes de Estados Unidos. En el caso de los Cowboys, su popularidad traspasa fronteras, por lo cual todo lo que hagan, para bien o para mal, será magnificado.

Veamos algunas razones de este mal momento de los Cowboys y el porqué están en esta posición tan comprometedora.

La regresión de Dak.

Dak Prescott tuvo una temporada de novato soñada, y ahora está teniendo una de pesadilla en la de su segundo año. Dak fue el novato del año en 2016 y hasta en la conversación por el MVP estuvo. Lejos ha estado estas 11 semanas.

Los cuestionamientos hacía él no han tardado. Que si es un bust, que si depende totalmente de Elliott, de que por algo fue cuarta ronda, hasta comentarios de que sólo es un Kaepernick (de esos QBs que tienen sus 15 minutos de fama).

Está claro que no tiene el talento de Carson Wentz, y al no tenerlo es lógico que le cueste más suplir las carencias de una franquicia disfuncional como lo han sido los Cowboys los últimos 25 años. Y no olvidar que está en apenas su segundo año, los QBs encuentran su pico de rendimiento hasta su cuarto o quinto.

Dak tampoco tiene un gran cuerpo de receptores como se cree, Dez Bryant parece pasó su prime, es raro que encuentre separación del corner. Desde la banca no encuentra respuestas y está claro que extraña a su corredor. Sonarán como excusas pero son hechos. De todas maneras, si es un bust o no solo el tiempo lo dirá. Ver como sale de su primer crisis como profesional nos ayudará en la respuesta.

Jason Garrett.

Mejor conocido como «the clapper» en el bajo mundo de Twitter, o lo que es lo mismo, el aplaudidor, no dice nada, parece no tener respuestas y no da muchas indicaciones, pero siempre está para aplaudir el esfuerzo de sus jugadores.

Garrett era conocido como una marioneta de Jerry Jones, alguien a quien el dueño podría manejar a su antojo y tomas decisiones importantes por él. Eso pareció quedar bajo la alfombra con su temporada pasada y un coach del año, los que votaron eso no parecen muy inteligentes ahora.

Garrett no ajusta, eso se vio claro en el partido ante los Falcons donde la línea ofensiva se dobló y capturaron a Dak una y otra vez. Ya dentro del vestuario se habla de que algunos jugadores están molestos, sobre todo viendo lo que hace Mike Zimmer en Minnesota, muchas lesiones pero se ha sabido adaptar.

¿Hasta cuándo lo aguantará Jerry? No se sabe, a él obviamente tampoco le gusta perder prestigio y querrá ganar pronto, para eso tal vez tenga que tomar decisiones que no le van a gustar mucho, como la de echar a uno de sus hijos pródigos.

Distracciones fuera del emparrillado.

La de Ezekiel Elliott es la mayor. Su suspensión fue alargada hasta la mitad de la temporada, y en lugar de cumplirla a inicios lo está haciendo en la parte más importante de la misma. Garrett, por supuesto, no tuvo solución a eso.
Si Jerry le hubiera aconsejado bajar el perfil y tomar el castigo, aunque ponía en riesgo su reputación, tal vez los Cowboys hubieran cerrado filas y se hubieran preparado para estar los primeros seis partidos sin él. En cambio, cada semana Dallas era noticia, de que sí estaba suspendido, o de que no a la hora.

Jerry también tiene que ver aquí, se sintió traicionado por el comisionado y arrancó la guerra en contra de él, hasta se llegó a filtrar que estaba bloqueando su renovación. La única verdad es que no le salió, tiene a la mayoría de los dueños en contra y sin su RB estelar, justo en el año que fue inducido al salón de la fama, parece será perfectamente olvidable para él.

¿Qué sigue?

La eliminación se puede confirmar en unas semanas más. Lo peor de todo es que enfrente está Philadelphia, quienes comandan la liga con 10 victorias y tienen a Wentz como candidato a MVP y alguien con quién tendrán que lidiar los próximos 15 años.

Los Cowboys aún tienen una defensa joven y una pareja de QB-RB muy promisoria. Será cuestión de cuidarlos y rodearlos bien, eso incluye ponerle buenos coaches.

Veremos qué decisiones toma Jerry en las próximas semanas, el futuro de su organización, que hasta hace 5 meses era muy bueno, hoy él y sus allegadoa se han encargado de ponerlo en riesgo.