VEREDICTO.

Es un hecho: Los Broncos están invictos gracias a su defensiva. Pero no en menos medida también por su bondadoso calendario en este primer cuarto de temporada.

La buena noticia es que su semana de descanso no pudo ser en mejor fecha, justo cuando parecía que iniciaba la debacle, así que tienen tiempo de hacer ajustes y reinventarse para pruebas de fuego como Green Bay y Nueva Inglaterra.

Si bien Manning está, sin duda, en el nivel más bajo que se le recuerde en muchos años, es un QB que jamás debe ser descartado y que compensa sus defectos con una gran inteligencia, lecturas y colmillo. No dudo que más temprano que tarde se acomode a su nueva ofensiva y esté en playoffs, pero de ahí en adelante, una buena defensa podría ya no ser suficiente ante estrategas como Bill Belichick o hasta el mismo Rex Ryan, suponiendo que Bills logre meterse. En estas circunstancias, será donde Manning deberá echarse el equipo al hombro, y hoy más que nunca se ve difícil que pueda ganar un juego de playoffs él solo.