imageLos madridistas viven una situación dulce. Hace algunos años nadie su hubiera atrevido a aventurar que el Real Madrid lograría ser superior a su eterno rival.

El Fútbol Club Barcelona parecía intocable, un equipo invencible al que los madrileños nunca podrían hacer frente. Pero algo cambió. Los resultados de los dos partidos de la semana pasada (1-3 y 2-1 a favor de los de Mou) junto con el título de Supercopa de España conseguido en verano demuestran que el Real Madrid ya no teme al Barcelona. ¿Por qué?

Cambio de mentalidad

El Barcelona parecía superior en todos los aspectos; y no se trataba solo de una buena racha. Eran aquel equipo del triplete, un todopoderoso conjunto cuyas victorias eran ilimitadas. El Barça era superior, y el Madrid lo sabía. Y a pesar de la calidad del equipo blanco, cada clásico suponía un terror absoluto. El Madrid olvidaba todo lo que sabía para ver, impotentes, cómo sus rivales les marcaban un 2-6 en casa o un 5-0 en el Camp Nou. Los jugadores madridistas intentaban por todos los medios encontrar el poste contrario, pero aquella era misión imposible.

Pero el 20 de Abril de 2011 se produjo el milagro. El Real Madrid, contra todo pronóstico, vencía al Barcelona en una prórroga eterna. Después de demasiados años de sequía, el Madrid volvía a celebrar un título. Un año más tarde, esta vez en casa del Barcelona, el Madrid volvía a ganar, dejando sentenciada La Liga. Tras el empate culé, los fantasmas del pasado volvieron a aparecer, pero Cristiano Ronaldo acabó con ellos. El Madrid demostraba que podía vencer, y podía jugar bien.

Desde entonces todo ha sido muy diferente: Al Madrid ya no le da miedo el Barça. Saben que pueden ser superiores, y lo demuestran. Las caras de preocupación ahora se ven al otro lado del campo, y son los azulgrana los que están nerviosos. El cambio psicológico es claro: ya no hay ningún temor.

Cristiano Ronaldo

imageSe dijo de él que no marcaba en los partidos importantes. Pero CR7 respondió a las críticashaciendo lo que mejor sabe hacer: anotar goles. Sin contar con el de el Sábado (donde no salió como titular) CR7 ha marcado en seis clásicos seguidos. Una hazaña especialmente importante puesto que la mayoría han sido tantos decisivos (como el de la final de la Copa del Rey).

Cristiano sabe echarse el equipo sobre su propia espalda. Su fuerza y potencia rompen el juego del Barcelona. Está visto que CR7 es el mejor antídoto contra los pases del Barça y se energía sirve para la victoria. Su juego aéreo es vital para este equipo, así como su precisión a balón parado. A eso hay que añadirle el hecho de que Messi no ha brillado tanto como se esperaba en los últimos encuentros, resaltando, aún más, la vitalidad del luso.

Estilos de juego

imageEl Barcelona tiene un estilo característico que se centra en el control del balón. Al principio, el Real Madrid intentaba amoldarse al juego del Barça y copiar su estilo. Pero no funcionó. En cuanto los culés recuperaban el control del esférico, volvían a sentirse cómodos y conseguían dar la vuelta al marcador. Pero Mourinho comprendió que era imposible superar a los catalanes copiando su juego, así que decidió crear el suyo propio.

El Real Madrid cuenta con jugadores muy rápidos, fuertes, y altos (lo que les da ventaja a balón parado). El Madrid ha decidido dejar que su rival controle la bola, impidiendo que superen el medio campo con ella. La defensa Madridista se vuelve esencial, así como los robos de balón y la rapidez en los contragolpes. En vez de crear las jugadas desde el centro del campo como el Barcelona, los blancos dedican sus esfuerzos en esa zona a frenar el talento de los barcelonistas para centrarse en las jugadas laterales. Si el Barça es pura técnica, el Madrid usa la potencia para romper el marcador.