TAMPA BAY BUCCANEERS (1-3)

Mike-Evans

La NFC Sur del 2014 pasó a la historia como uno de los grandes chistes de la liga, simplemente una división de perdedores. Con eso en mente, los equipos que la integran corrigieron todo lo que pudieron y estuvo dentro de sus manos, y hoy, mientras Panthers y Falcons ya se ven como serios contendientes, Saints da destellos de mejoría, los Bucs siguen estacionados en la mediocridad y continúan siendo una de las peores defensivas en general.

Ahora, en este aspecto, hay un dato llamativo pues ¡son la segunda mejor defensa contra el pase! ya que no permiten, en promedio, más de 200 yardas por juego, pero eso no sirve de nada si les corren para más de 100 (136.8) cada domingo y lo que es peor, les anotan casi treinta puntos por juego, 29.2 para ser exactos. En otras palabras, el coach Leslie Frazer ha hecho un buen trabajo, pero incompleto, aunque parte de la culpa reside en Lovie Smith, quien con cada juego demuestra que no es el indicado para guiar a este joven grupo, y también en la ofensiva, que está empatada con Colts en el departamento de más intercepciones, entregando siete hasta el momento, que sumadas a sus fumbles y el resto de sus takeaways nos da un diferencial de -4. Ahí es donde parece estar el gran problema de Bucaneros.

Decía que los equipos de la Sur hicieron muchos cambios, y Tampa no se quedó atrás, pues tuvieron el pick #1 de primera ronda del Draft y fueron sin dudarlo por Jameis Winston, el flamante producto de Florida State, y más aún, en las siguientes dos rondas le consiguieron un muy buen tacle ofensivo (Donovan Smith ) y un centro (Ali Marpet), quien de hecho fue promocionado a guardia derecho y hoy es titular, ahora no se puede ser tan estricto con estos chicos de primer año y sobre todo con Winston, se le perdonan sus constantes pifias, pues está aprendiendo una posición compleja y “a la brava” pero ¿y Mike Evans? ¿alguien sabe dónde está el receptor que en su primer año puso números de 1051 yardas y 12 TD‘s? o qué tal Vincent Jackson, quien antes de su gran juego contra Carolina había estado muy discreto, apenas rebasando las 50 yardas y con una sola anotación. Ellos junto con Doug Martin, son quienes deberían estar apoyando a Winston y no al revés. El resultado: una ofensiva que no camina y que está entre las cinco peores con un promedio de 18 puntos anotados, algo que no sirve de nada considerando la estadística de los casi treinta puntos por juego.

Podría decirse que Tampa está en fase de prueba, desarrollarse, cohesionarse, asimilar la idea del staff de coaches, etc., sin embargo, el grupo emana un aire de caos general, que ni siquiera Jaguars exhibe y eso apunta a Lovie Smith, quien sin duda es buen entrenador, pero no ha podido hacer química. Y siendo muy francos, a excepción de su victoria en Nueva Orleans, el resto de sus números ofensivos parecen deberse más a que el rival aflojó y no tanto a su perseverancia.

De acuerdo a lo mostrado por Santos en el pasado SNF, dudo que hoy los Bucs pudieran repetir la victoria, lo comprobaremos en su segundo duelo en la semana 14, fecha en la que, dado su talentoso núcleo, ya deberían haber mejorado y tener buena oportunidad de sacar el resultado, por lo mientras, el día de hoy, juegan como el peor equipo de la NFL.