Los cuartos de final de la liguilla dejaron un par de huérfanos, desafortunadamente para los regios, Tigres y Rayados pasaron a mejor vida y se marcharon de vacaciones demasiado temprano de lo que esperábamos, enfrentando series que, en el papel, lucían accesibles, pero que en la vuelta terminaron siendo fatales para los poderosos de aquella zona.

En Rayados ya le costó la cabeza a Antonio Mohamed, en Tigres… pues no sucede mucho con el cacicazgo de Ricardo Ferretti, a lo mucho se marcharán algunos jugadores. En lo que eso sucede, vámonos con el análisis de lo que le pasó a los equipos regios en la Liguilla 2018.

Rayados se arrastró

Yo lo veo así, Rayados venía agonizando lentamente desde la final pasada, de hecho, de milagro ganaron la Copa MX, así que atesórenla. El Clausura 2018 no terminó de despegar y la realidad es que vimos muy pocas pinceladas como las del torneo pasado, deambularon en la media tabla. Así que el principal problema fue la irregularidad.

Ahora, otro aspecto que les afectó fue la baja de juego de sus principales protagonistas, y me refiero a Dorlan y Avilés, que realmente fueron sombras de aquellos animales depredadores del área que se ganaron muchos fans en el Apertura, y si a eso le echamos el hecho de que perdieron a Rogelio Funes Mori para la etapa cumbre del campeonato, pues ni de dónde agarrarse.

Por último, sigo pensando que este plantel y su afición están bajo una verdadera depresión, y para muestra el ambiente en el estadio BBVA -donde estuvimos de metiches, ojalá ya hayan visto la Experiencia Gurú, sino dejen de leer esto y vayan desde aquí– que ni siquiera se llenó para apoyar a su equipo en la vuelta ante Xolos, y que denotó una decepción casi anticipada, tanto en jugadores como aficionados, casi como si ya supieran lo que iba a pasar.

Tigres aburguesado

Así lo definió el Tuca, y vaya que tenía razón. A lo largo de la temporada, me cansé de escuchar gente diciendo que Tigres tenía todo bajo control, que esperáramos a la Liguilla, y ahí venía lo bueno; por momentos hasta me lo llegué a creer, y más viendo la ida en la que, con la mano en la cintura, se llevaron la ventaja de dos goles a Torreón, después ya vimos cómo terminó todo…

Entonces, ¿podemos tachar al equipo de «agrandado»?  Pues el propio Ferretti lo dijo, eso sí, yo no lo culparía a él por no haberlos despertado a tiempo, ya que sí vi un cambio en la actitud regresando del descanso, es más, Gignac desechó la de la clasificación en los minuto iniciales del complemento, pero al final, la pegada y los demonios en contra de la escuadra felina le cobraron caro las desatenciones.

Otra cosa que me hace reflexionar es la falta de hambre de triunfo que tuvo Tigres este semestre, como si estuvieran perdonados de antemano al haber salido campeones en diciembre. Creo que ese tipo de pensamiento, voluntario o involuntario, es generado por el mismo sistema de competencia, «para qué me esfuerzo si en 6 meses tengo otra chance de volver a ganar». Me pregunto si pensarían lo mismo si esto fuera a torneo largo…

Conclusiones

Si me centro en Rayados, veo que se vienen buenos momentos, a pesar de que el Turco no esté, el proyecto sigue siendo sólido y la directiva se escucha ambiciosa, siendo el principal protagonista del futbol de estufa en cuanto terminó la temporada para ellos. Así que habrá más revanchas en camino para poder terminar con la malaria.

En el caso de los felinos, como dije, no pasa nada con lo sucedido, Ferretti seguirá teniendo un plantel competitivo y poderoso, y aunque me moleste decirlo, se pueden dar este tipo de descuidos, es más, creo que les habrá dolido más la eliminación en CONCACAF, pero bueno, Tigres es poderoso y seguirá dando de qué hablar.