Tras un regreso cardíaco en los minutos finales, River Plate se instaló en la final de la Copa Libertadores en donde enfrentará a su odiado rival, Boca Juniors.

La última final que contará con partido de ida y vuelta (en 2019 se jugará a partido único) nos regala un platillo exquisito, pues nos trae quizá la mayor rivalidad no sólo de Sudamérica, sino del continente entero, abriendo mañana sábado en La Bombonera y cerrando el 24 de noviembre en el Monumental de River, recordando que el Millonario ganó el último Superclásico jugado en el estadio xeneize, con un Gallardo inteligente que supo mover sus piezas y ganarle a Boca en su propio campo.

La final soñada será un duelo de poder a poder, Boca quiere la séptima y empatar a Independiente de Avellaneda como máximo ganador de la Libertadores, mientras que River quiere la cuarta, quien gane recibirá la gloria, quien pierda tendrá que aguantar el sabor amargo de la derrota ¿Quién será el próximo monarca libertador?

Boca Juniors

La ruta bostera

En fase de grupos enfrentó al poderoso Palmeiras, líder del Brasileirao, Boca fue segundo con nueve puntos, por 16 del «Verdao» y superando a equipos como Junior y Alianza Lima.

En la ronda de octavos, se encontró con Libertad, equipo al que vacunó 2-0 en la ida con presión a la defensa paraguaya y asociación ofensiva bostera entre Zárate y Ábila, mientras que en la vuelta con gol de Tévez y asistencia de vaselina de Benedetto, selló su pase dejando el global en 6-2.

Cruzeiro era el siguiente desafío y Pablo Pérez en combinación con Zárate por derecha abrieron el marcador en la ida donde el marcador fue 2-0 gracias también al portero Andrada y a Barrios que salvó en la línea a Boca.

En la vuelta, Boca estaba agazapado atrás, pero la ansiedad y falta de puntería de Cruzeiro, más la expulsión de Dedé, habilitado para este partido a pesar de la expulsión en la ida pusieron de rodillas a los pupilos de Menezes; además con gol de Pavón para los Xeneizes, Boca consumó el pase después de sufrir ataques constantes de Cruzeiro.

Ante el «Verdao» era un partido cerrado en la semifinal de ida, con Pablo Pérez y Nández recuperando en medio campo y aportando a la ofensiva; finalmente entró Benedetto y se reencontró con el gol, firmando otro 2-0 para Boca.

En la vuelta, Palmeiras salió precavido, aún así se adelantó en el marcador pero el VAR decretó fuera de juego, Ábila pondría el primero para Boca. Sin embargo, la reacción del «Verdao» con penal cometido por Izquierdoz, le dieron vida a los de Scolari, aunque con la entrada de Benedetto se apagó el fuego gracias a su tiro cruzado siendo así el verdugo de un increíble Palmeiras, dejando el global 2-4 a favor de los Xeneizes.

Cualidades

Boca se ayuda mucho de la recuperación y ofensiva de Pérez y Nández, con Wilmar Barrios que puede llegar a ser como Casemiro (Real Madrid) si se lo propone.

El Xeneize sabe tomar ventaja en la ida, su receta es 2-0, veremos si la repite ante las «gallinas», su ataque en bandas le produce buenos resultados y tanto Benedetto como Ábila están enchufados, además de que tienen en Olaza a un buen cobrador de tiros libres sin dejar de lado el talento de Zárate y Pavón.

Defectos

Echarse atrás y el exceso de confianza pueden ser factores en contra, frente a River que sabe remontar eliminatorias, Boca tampoco debe perder en intensidad como ya lo ha hecho, ni desconcentrarse en defensa y cometer penales como Izquierdoz lo hizo o lo puede pagar caro.

River Plate

El camino del Millonario

Tras un inicio titubeante, se consagró como líder de grupo por encima de Flamengo y tras eliminar a Santa Fe y Emelec, ya en octavos venció al Racing, empatando en la ida, ayudado por el contraataque y en la vuelta goleó 3-0 a «La Academia» para verse al siete veces campeón de América en cuartos.

River le repitió la dosis a Independiente como lo había hecho con Racing: empate a cero en la ida.

En la vuelta con polémica por penal no marcado a favor del «Rojo», River sacó adelante una dura eliminatoria con goles de Scocco, Juan Fernando Quintero y aquí hay algo a lo que tendrá que poner atención Boca, ya que si River se pone en ventaja, el Millonario puede vacunar a los Xeneizes con contraataques, como lo hizo Borré con Independiente al marcar el tercero. Una eliminatoria en la que Armani ganó el duelo de arqueros, siendo fundamental para la clasificación.

Finalmente, contra Grêmio en la ida, River chocó contra la gran muralla brasileña y el equipo de Porto Alegre pudo lastimarlo al recuperar rápido en el centro del campo y avanzar a gran velocidad para sorprender al Millonario, donde salió victorioso Grêmio.

No obstante, en la vuelta con el 1-0 a su favor (2-0 global), Grêmio se echó para atrás en su propia casa como en la ida para buscar desesperar al equipo de Gallardo, fue en el segundo tiempo que decidió atacar y en los diez minutos finales, River con perseverancia le dio la vuelta al partido y la alegría a su gente gracias a un penal marcados por el VAR y cobrado por su héroe Gonzalo «Pity» Martínez en los minutos finales, además de que Grêmio perdió por expulsión a Bressan, la reacción era imposible para los brasileños.

Cualidades

River sabe jugar bien al contragolpe, encerrarse cuando es necesario y gracias al talento de Juan Fernando Quintero quien da pases a los delanteros Rafael Borré y Lucas Pratto, el equipo Millonario puede orquestar jugadas para desestabilizar al rival con letales contragolpes; contando también con los tiros de media distancia de Exequiel Palacios y sabe también jugar a balón parado.
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Además, ya demostró que sabe remontar a pesar de que se le echen atrás los rivales.

Defectos

Si Boca le pelea en medio campo y a partir de ahí desdobla rápidos al ataque, River estará en peligro de recibir goles y caer en desesperación como con Grêmio en la ida, equipo que también demostró que cortando la relación entre media y delantera de River, puede afectarle mucho a las «gallinas».

Conclusión

Será una final inédita, una hermosa batalla que debe quedar en el césped y en la que tanto Boca como River pelearán a muerte cada balón.

Decir que hay un favorito es imposible, pues ya mencioné las cualidades y defectos de cada uno.

Por un lado, River tiene contragolpes letales, por el otro, Boca sabe sacar ventaja en la ida y aprovechar las combinaciones en ofensiva, ayudadas por el buen momento de sus jugadores; sin embargo, River cuenta con un extraordinario portero, Armani, quien saca balones imposibles.

Pienso que el duelo se definirá en penales, de una manera cardíaca, como debe ser un Superclásico en el que ambos clubes han guardados sus mejores armas en la Superliga Argentina para tener una final sin bajas sensibles.

El ganador al final, pienso que será Boca Juniors, pues está obsesionado con la séptima, algo que le puede jugar en contra, pero que si lo sabe capitalizar, le dará la victoria ante el odiado rival deportivamente hablando, aunque el pronóstico es muy pero muy reservado ante un rival muy bien dirigido por Gallardo, quién sabe hacer los cambios cuando es necesario y quien ya ganó esta temporada en La Bombonera, por lo que los Xeneizes quieren revancha y ése puede ser otro factor que le dé a Boca más hambre por el título.

Pronóstico Gurú: Campeón Boca Juniors.