Cuando Lobos BUAP ascendió a primera división la verdad es que no se esperaba demasiado; la historia dice que los equipos que recién ascienden al máximo circuito tienen muchos problemas para mantenerse y comúnmente se van sin pena ni gloria, a no ser que te llames Tijuana o León. Y en el caso de Lobos no parecía ser la excepción.

Un equipo con muy pocos recursos, una directiva inexperta al mando de la hija del rector de la BUAP, un técnico cuya gran experiencia era grabar novelas en Televisa, jugadores prestados y un sistema porcentual diseñado para que el recién ascendido vuelva por donde vino, no parecía ser una buena combinación desde el inicio.

Aun así, el equipo parecía dar muy buenas señales y comenzaba a inflar las ilusiones, mismas que poco a poco se fueron desinflando por situaciones muy puntuales, situaciones que en este momento describiré, ya que son las que a mi juicio hicieron que el equipo descendiera.

Refuerzos de muy bajo nivel

Los equipos profesionales, busquen ganar el título o salvarse del descenso, deben reforzarse de atrás hacia adelante;  conseguir un portero seguro, de calidad, que le transmita seguridad al restos de sus compañeros y que sea capaz de salvar partidos en momentos clave.

Lamentablemente a Rafael Puente le pareció buena idea descartar la opción de buscar a portero de calidad y regresar del retiro a Jorge Villalpando.

Reforzar tu línea defensiva con el “Maza” Rodríguez, cuando venía de estar inactivo en Cruz Azul, equipo donde pasó muy malas temporadas, siendo irresponsable y mostrando muy bajo nivel, definitivamente no es una buena idea.

Recordemos que el “Maza” estando ya en Lobos, no solamente no dio la seguridad y estabilidad necesaria a la línea defensiva, sino que cometió penales, recibió tarjetas rojas y metió autogoles.

Indisciplinas

Las indisciplinas y los problemas extra chancha se hicieron presentes en el equipo, los más sonados fueron los casos de Julián Quiñones, William Palacios y Jonathan Fabbro.

Recordemos que el club tuvo que separar elementos del plantel, lo cual debilitó a una ya pobre plantilla.

Tras el conflicto entre Palacios y Quiñones, se decidió decantar a favor de uno de ellos y separar del equipo a Palacios.

En conflicto a parte, tuvieron que despedir a Jonathan Fabbro, quien fue acusado de abuso sexual.

Despedir a Rafael Puente y dejar a Daniel Alcántar

Despedir a Rafa Puente a cuatro fechas de finalizar el torneo fue una de las peores decisiones que he visto en la Liga MX, no porque crea que Rafa Puente era un extraordinario entrenador, pero el tipo los ascendió, mientras él fue entrenador, el equipo siempre dependió de sí para salvarse y aunque sus limitantes futbolísticas no les permitían mucho, sabíamos medianamente a lo que jugaban.

Su despido no me hubiera parecido un error si hubieran llevado a un entrenador de renombre que sirviera para darle una sacudida anímica al equipo, pero fue entonces que vino el peor error de todos: dejar a Daniel Alcántar.

Esto seguramente no dejó nada bueno en el interior del equipo, después de todo, varios jugadores pidieron a la directiva la permanencia de Rafa Puente, sin mencionar que el técnico que permaneció en el banquillo, para muchos debió ganarse el calificativo de “traidor”.

Falta de recursos económicos

Aunque el equipo tuvo un buen primer torneo debut en el torneo Apertura 2017, el problema económico siempre fue una constante en el equipo. Recordemos que al inicio Lobos tuvo problemas para llegar a un acuerdo con las televisoras para saber quién iba a transmitir sus partidos. Incluso, recordemos que en una medida desesperada, el conjunto universitario realizó una colecta con la afición llamada ‘Loboteando’ con el fin de obtener dinero para la institución. Situación penosa para un club de primera división.

Conclusión

Tomando en cuenta todos los puntos mencionados anteriormente y sumándolos, es obvio que todo se vería reflejado en el rendimiento en el campo de juego, que es donde se registra el gran lastre de Lobos. Han recibido un total de 32 goles en 16 partidos, una cifra con la que es impensable permanecer en primera división. También fue el peor visitante, apenas consiguieron un punto en ocho partidos fuera de casa.

Los problemas en defensa se suman a la falta de eficacia que tuvo el equipo en los últimos meses de cara a portería. Fue uno de los equipos con menos gol, terminó el presente Clausura con 18 goles a favor, y aunque tal vez no fue la peor ofensiva, el rendimiento general del equipo los terminó por hundir.