5.-Real Madrid 2-0 Bayern München.

Cuartos de final 2001-2002, global 3-2.

Corrían los cuartos de final de la temporada 2001-2002, los merengues perdían 2-1 después de la ida ante los actuales campeones, Bayern München.

El Bernabéu necesitaba una noche mágica. Aquella velada estaba enmarcada por las peleas afuera del campo de Roberto Carlos y Salihamizic. Durante el partido, Real Madrid se cansaba de fallar ante el arco protegido por Kahn mientras el público se mantenía de pie, expectante ante una remontada que tardó en materializarse, y fue hasta el gol de Helguera al 69’.

Sin embargo, después de la reacción, el equipo merengue se relajó y tuvo que intervenir el guardameta César para evitar la tragedia en busca del milagro, pocos minutos después entró a conseguir la hazaña Guti, que con su gol se daba la remontada al marcador. La tranquilidad sólo se firmó hasta el pitido final. El Madrid se llevó la serie y posteriormente la ansiada Novena Orejona.

4.- Real Madrid 2-0 Bayern München.

Cuartos de final 87-88, global 4-3.

Una de las características principales del Real Madrid es la capacidad de reponerse ante las adversidades, así lo demostró en el partido de ida en el que, sin merecerlo, iba perdiendo 3-0, por lo que tuvo que recortar la distancia para el partido de vuelta en el Bernabéu, llevándose una derrota de 3-2 nada despreciable.

En la vuelta, sólo hacía falta un gol de los locales para acceder a las semifinales del torneo, por lo que los de Beenhakker buscarían, desde el inicio, dicha anotación. Sin embargo, serían los germanos que, sin claridad ante el arco y con delanteros como Hughes, Wohlfahrt y Kögl, amenazaban las esperanzas madridistas, en gran medida, debido a que Matthäus no se acomodó nunca en el medio campo.

Lo anterior, despertó en el equipo español el hambre de triunfo y primero con gol de Jankovich, buen juego por las bandas y después del segundo gol de Míchel, terminaron por definir el juego antes de medio tiempo, el cual se volvió trabado y que ni con la entrada de Rummenigge levantaría el vuelo teutón.

3.- Bayern München 2-1 Real Madrid.

Semifinales 99-00, global 2-3.

Bávaros y merengues ya se habían enfrentado en la primera fase de dicha competición con goleadas en contra del Madrid, en la ida, los españoles habían sacado ventaja de 2-0, mientras que en la vuelta, les bastaba meter un gol, para forzar al Bayern a hacer cuatro, por el gol de visitante.

Las cosas no empezaron bien, ya que los de Baviera se adelantaban con un golazo de tijera que vencía al guardameta sin problemas, sin embargo, fiel a su estilo, el equipo de la capital española jamás perdió la calma y Anelka finalmente sería el verdugo de los alemanes que se tendrían que conformar con solamente ganar el partido por 2-1.

2.- Bayern München 2-1 Real Madrid.

Octavos de final 06-07, global 4-4 (clasificó Bayern por goles de visitante).

Habría que recordar en primera instancia que el Real Madrid no era el equipo triunfador que conocemos hoy en día, tras caer eliminado por Mónaco con Morientes en la 03-04, Madrid ligó seis Champions seguidas estancado en los octavos de final, eran momentos difíciles para el club merengue.

Como ejemplo, esta dramática eliminatoria en la que los merengues se llevaron la ida con un apretado 3-2, en la vuelta, un error de control de balón de Roberto Carlos permitió a Makaay marcar a los 15 segundos de partido el gol que necesitaban.

Ya en el segundo tiempo un cabezazo de Lucio ante la mala marca en tiro de esquina permitió el 2-0 que recortaría Van Nistelrooy, de penal, dejando el global al momento 4-4 y con ventaja por el gol de visitante para los bávaros,

El tiempo se terminaba, Sergio Ramos sufría y Raúl, una vez más se iba con las manos vacías ante el abrazo final de Kahn y Casillas. Sí, antes de Cristiano, antes de Mourinho, Ancelotti y Zidane, éste era el Madrid, el que fracasaba una y otra vez.

1.-Real Madrid 2-1 Bayern München.

Semifinales 2011-12, global 3-3 (penales 1-3)

En el partido de ida con gol de Ribéry, empate de Özil y el 2-1 marcado por Mario Gomez dejaba abierta la eliminatoria para la vuelta en la que vivimos la eliminatoria más dramática del Clásico Europeo.

El Bernabéu estaba listo para el segundo intento de Mourinho de llegar a la final, un doblete de Cristiano y el empate en el global de Robben, dejaban una segunda mitad aún más cardíaca, con el portugués y holandés como comandantes de sus equipos, en un partido de ida y vuelta, una batalla épica.

Pasaron los tiempos extra, llegaron los penales y Alaba no decepcionaba, mientras que CR7 mandaba su disparo a las manos del portero, Gomez ponía el 2-0 desde los 11 pasos y Kaká hacía lo mismo que el portugués.

El Bernabéu era un mar de nervios, pero Kroos (entonces en Bayern) fallaba y Xabi Alonso (en Madrid) daba esperanza a la grada merengue, y como siempre Casillas con quién los directivos se portaron mal en su salida, atajaba el disparo de Lahm y Ramos teniendo el empate, voló su disparo, las lágrimas merengues estaban preparadas, el champagne bávaro se descorchaba ante el tiro de Schweinsteiger, quien no decepcionó y clasificó al Bayern a la final disputada en casa.

El Bernabéu era el reflejo de la tristeza total, quizá lo mismo sintieron los bávaros al perder la final en su casa, donde Schweinsteiger se convertía en los penales ante Chelsea de héroe a villano. Un año después de la mano de Robben, se coronarían levantando el triplete.