Se acabó el experimento en su primera fase, ya tenemos a los respectivos ganadores de cada grupo y con el Final Four casi listo, solo a expensas de  que se realice el sorteo -3 de diciembre- para saber los cruces que el próximo verano nos entregará al ganador del de este nuevo torneo.

Después de haberse jugado las fase de grupos, ¿qué conclusiones deja esta competición? ¿éxito o fracaso? ¿se vale aplicarlo a otras partes del mundo?

Sal y pimienta

Cuando se presentó este innovador concepto, recuerdo haber comentado que me interesaba bastante y que parecía una gran idea para darle sabor a las fechas FIFA, en especial, en las que siguen a la Copa del Mundo, en las cuales, muchas selecciones no tienen rumbo y se esperan hasta 2019 -les estoy hablando México y Estados Unidos- para comenzar a construir sus proyectos.

Lo anterior sucedió a medias, digo, tampoco se puede decir que todos los juegos de NL fueron espectaculares, pero vaya, por lo menos sí nos dejaron tema de conversación a diferencia de los juegos moleros que se jugaron con las Selecciones del continente americano, que o terminaron jugando entre ellas con poca seriedad, o agarraron lo que sobró de los conjuntos europeos que no tenían partido de Liga de Naciones.

Partidos como el Inglaterra/Croacia, Suiza/Bélgica o el Alemania/Holanda tuvieron cierres memorables que me hicieron recordar el año pasado cuando se jugaba el pase a la Copa del Mundo.

Ligas equilibradas

Otro aspecto que me gustó fue la repartición de las ligas, la cual es muy equitativa y fomenta la competencia para todos, ya que cada selección tiene rivales a su nivel y eso provoca que vayan ganando fogueo y a mediano plazo para empezar a ser competitivos. Aunque eso no nos exenta de tener selecciones como San Marino que siempre terminarán goleadas, pero son caso extraordinarios.

Sistema complejo

El punto malo que le veo es que el sistema es muy extraño y complejo, de hecho, al día de hoy no estoy tan seguro de qué gana cada selección quedando primeros, y eso que ya me he aventado varias veces el video explicativo que nos envió la UEFA cuando se creó el torneo, por lo cual, de cara a la próxima edición, o sea dentro de 4 años, hay aún tela de donde cortar para intentar hacer más accesibles los lineamientos y darle todavía más emoción el certamen.

¿Expansión?

La respuesta fácil sería que sí, digo, de tener amistosos sin sabor a poner duelos que que dejen puntos, por supuesto que sería un avance. Pero a ver, primero hay que ponerse a pensar en algunos aspectos importantes, ya que a final de cuentas, lo que la UEFA Nations League está prometiendo es repartir boletos para la Euro siguiente, un torneo que para muchos -me incluyo- es casi de la magnitud de una Copa del Mundo, competición que, aunque se enojen en Sudamérica, no tiene igual de este lado del continente, ni teniendo la Copa América delante, y menos ahora que solo se limita a CONMEBOL.

Entonces, siento que una Nations League de CONCACAF o de CONMEBOL podría carecer de incentivo, en especial para las potencias, y terminaríamos, de igual manera, con choques sin mucho interés que reparten puntos para un trofeo de cartón.

La otra opción que sectores de la prensa quieren manejar es la de hacer una Liga continental, pero ya sabemos las implicaciones que ello tiene con viajes trasatlánticos que muchas de las «figuras» no querrán realizar, y todo por un hipotético cupo a algún torneo, llámese Copa Oro o Copa América, en que de una u otra forma vas a estar.

Veredicto

La Liga de Naciones de la UEFA ha sido un buen acierto hasta el momento, quedando pendiente la que, en teoría, debe ser la etapa más interesante por jugarse, el Final Four en Portugal. Si todo sale como debe, estaremos ante el nacimiento de una nueva competición bien pensada y ejecutada, y que no satura al de por si exhausto calendario futbolístico, sino que lo transforma en pro de la audiencia. Más torneos como estos, por favor.