Cuando parecía que con la lesión de Carson Wentz terminaba también la temporada de Philadelphia Eagles, llegó nuevamente Nick Foles (Mr. December ya dicen por ahí) con esa indescriptible magia para darle al equipo un empuje que ahora los tiene en la contienda del wildcard en la NFC, aunque…

Del otro lado está Minnesota Vikings, cuya defensa ya comienza a comportarse como la del año pasado sumado a su cada día mejor juego terrestre. Y más importante aún: en control de su destino con una victoria y por ende la suerte de los Eagles.

¿Cuál de estos dos tiene los mejores argumentos para meterse a la fiesta de postemporada? Vamos.

VIKINGS.

El escenario de Vikings no parece complicado: Una victoria y están dentro. Y en caso de una derrota aún así podrían meterse siempre y cuando se combine con Eagles perdiendo o hasta empatando. El rival, sin embargo, no es nada fácil, pues se trata de Chicago Bears, quienes a pesar de que ya amarraron el título de la NFC North, desean subir posiciones en la siembra de la conferencia y asegurar el bye de primera ronda.

Decía con anterioridad que Vikings ya comenzó a darle vida a su muy olvidado juego terrestre. Esto se debe en parte no sólo a que ésta época del año así lo exige, sino principalmente al cambio de Coordinador Ofensivo (John DeFilippo fue despedido a inicios de mes y su lugar lo tomó Kevin Stefanski, quien ya tenía un rato como coach de QB en la organización), el cual ha dado resultados positivos e inmediatos. Hasta aquí todo muy bien, pero el reto de hacerle daño a la defensiva de Bears es mayúsculo, pues son los segundos mejores contra el juego terrestre, los terceros en puntos permitidos y los cuarto en yardas totales. O podemos decir que son simplemente la defensa más dominante esta temporada.

¿Tratará Vikings de poner el juego en el brazo de Kirk Cousins? No sería una mala apuesta. Cousins viene de un juego de tres touchdowns y 253 yardas, ante Lions, cierto, pero ello no demerita su precisión.

Aunque el duelo pinta para ser defensivo, no sería descabellado ver un shootout contra Mitch Trubisky, pues ambos  tienen armas para ello. Thielen y Diggs siguen siendo la referencia del ataque aéreo de Minnesota, pero ojo con lo que hizo Kyle Rudolph el domingo anterior. Este buen ala cerrada era una de las armas preferidas de Pat Shurmur cuando era la mente ofensiva del equipo, pero la mayor parte de esta temporada su rol cambió a protección en la línea y corto yardaje, sin embargo, sus nueve recepciones, 122 yardas y dos TD ante Lions son un aviso de lo que puede ser y de lo que es posible buscarán extender contra Bears.

Trubisky por su parte tiene en Allen Robinson y Tarik Cohen a sus armas de confianza. Y aunque el juego terrestre de Chicago es prioridad, el rol de Cohen saliendo por pase ha demostrado ser más que efectivo dejando la mesa puesta para Jordan Howard.

En el juego que sostuvieron en la semana 11 en el Soldier Field, Bears sacó la victoria (25-20) con todo y que permitieron 262 yardas de Cousins y 126 de Diggs. Será muy interesante ver si Vikings como local ahora sí logra establecer la carrera con el peligro que es Dalvin Cook y sobre todo minimizar los errores (Cousins tuvo 2 intercepciones) pues, como bien dice el Coach Zimmer, este ya es un juego de playoffs para ellos. A ver.

EAGLES.

Cuando los dábamos por muertos, Eagles saca tremenda y cardíaca victoria ante una de las mejores defensivas como es Texans, lo cual pone su récord en 8-7 y ciertamente aviva sus esperanzas (y las de su afición) de cara a una posible postemporada.

El rival a vencer es Washington Redskins, quienes ya fuera de la contienda harán lo posible por arruinarle el año de campeonato a su vecino divisional.

La historia aquí claramente es Nick Foles, quien vuelve a los controles del equipo y pareciera tener ese nivel de postemporada que eventualmente los llevó a ganar el Super Bowl. 471 yardas y 4 anotaciones no son ninguna casualidad. No al menos contra el calibre de un rival como Texans y con un último drive en desventaja.

En el duelo de la semana 13 Filadelfia no tuvo problema para despachar a Redskins al son de 28-13. Más allá de que eran locales y de que Wentz aún no se lesionaba, lo cómodo de ese marcador radicó en que Mark Sanchez “comandó” la de por si inoperante ofensiva de Washington.

El domingo la situación se traslada al FedEx Field en una escenario muy diferente de presión y con un equipo de Redskins que encontró en Josh Johnson, su cuarto QB, a un jugador bastante interesante que demostró buenas cosas ante la muy férrea defensiva de Titans. Claro, su paquete ofensivo fue conservador y Adrian Peterson fue el centro del ataque, pero el chico movió las cadenas mucho mejor que Sanchez y puede jugar tranquilamente ya sabiéndose eliminado.

El problema real de Redskins está del lado defensivo, pues simplemente Titans les anotó 16 puntos en el último cuarto y no parece que esa tónica vaya a cambiar. Menos si tomamos en cuenta que la defensiva de Philly es similar en cuanto a sus formas y no tengan duda que Jim Schwartz va a emplear un paquete muy agresivo sobre Johnson.

¿Puede Jay Gruden pagar con la misma moneda a Foles? Es un hecho que lo intentará para hacer que el juego recaiga en el aspecto terrestre, donde Eagles no ha podido ser consistente desde la lesión de Ajayi, sólo hay un problema: La defensa de Washington permite 115 yardas en promedio por tierra.

Jugar con la presión, es decir, anotar y hacer que Eagles juegue contra marcador adverso sabiendo que no hay mañana, es el camino ideal. La cuestión estará en la versión de Foles que veamos y por qué no, en que la afición haga su parte en las gradas.

El juego fue cambiado de horario a las 15:25 horas (tiempo del centro de México) en un ardid de ponerle emoción a algo que sabemos cómo terminará.

PRONÓSTICO GURÚ.

No tengo duda que Eagles haga su parte y venza a Redskins a domicilio, sin embargo, creo que Vikings se va a tomar con igual seriedad su compromiso. No es fácil, pero en casa, con nuevos bríos ofensivos y ante un rival que conocen bien, les alcanzará para la victoria y con ello el boleto de wildcard a playoffs.